Estamos rodeados

27/02/2013

Maite Vázquez del Río.

La escandelara se ha apoderado de los ciudadanos. Algunos de nuestros políticos son corruptos y defraudadores. Y la situación se hace cada vez más insostenible. España, los españoles, necesitamos una limpieza total.

Cada día que pasa se añade un grano de arena más a esa montaña anticiudadana que están creando nuestros políticos, a los que se les presupone ejemplo de ética, lealtad con el país (y su Hacienda) y honradez. Pero ellos que son los primero en dar ejemplo -y sin generalizar, como en todo- resulta que también son los primeros en defraudar a Hacienda. Lo ha dicho públicamente (aunque no sea legal) el ministro Montoro.

Ahora que se ha destapado el tarro de toda la podredumbre no hay día que no sigamos espantándonos aun más, descubriendo lo ignorantes que habíamos sido, porque nuestro voto no era solo elegir a nuestros gobernantes, sino que un voto supone también confianza en el sistema, en la democracia y en las personas que nos representan para mejorar nuestra convivencia y bienestar.

Pero resulta que todo lo que nos podían prometer y prometían no es nada más que una sarta de mentiras, y que aquellos deberes que nos exigen no son capaces de cumplirlos ellos, como si estuvieran por encima del bien y del mal. Tendremos que pensar, a partir de ahora, que cada promesa será todo lo contrario, deberemos desnudar cada palabra para ver qué hay detrás y recuperar nuestra dignidad ante tanta tomadura de pelo.

Resulta que este sistema llamado democracia que conseguimos recuperar se nos ha llenado de gente que valiéndose de nuestra buena fe nos han utilizado para medrar, ya sea políticamente o económicamente. Y lo que es aun peor, no nos podemos proteger de ellos, porque hasta la Justicia es demasiado lenta para que los delitos no hayan prescrito y eludan estar en el sitio que les corresponde.

Resulta que esta democracia se ha llenado de espías entre ellos. Contratan empresas, pero también ministros como el de Hacienda, se vale de la información privilegiada que tiene en su ministerio para hacer chantaje político. Lo que deja en muy mala situación tanto al que defrauda como al que utiliza la información para sacar ventaja política de ella.

Estamos rodeados de personas que no tienen vergüenza y cuya desfachatez llega a dejarnos cara de idiotas como el multimillonario Luis Bárcenas, que disfrutando de la millonada conseguida –él dice por su buen saber hacer y los demás pensamos que por estar muy cerca de información muy sensible y privilegiada para saber en qué momento poder invertir- es capaz de hasta pedir el seguro de desempleo. Un insulto más a tanto parado que ni tiene subsidio ni un techo donde vivir, un insulto a los más de seis millones de desempleados, a los más de 15.000 desahuciados, a los que se rindieron por no poder hacer frente a la crisis y una deshonra para la propia democracia.

¿Te ha parecido interesante?

(+4 puntos, 4 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.