Tres estudios publicados en el último número de la revista Nature demuestran la relación entre el exceso de sal, algunos factores genéticos y un tipo de linfocitos denominado Th17 en la susceptibilidad a enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple. Son tres estudios independientes de investigadores de varios centros, entre los que se encuentran la Universidad de Yale, la Universidad de Harvard, el Broad Institute del Massachusetts Institute of Technology (MIT) y el Charité Max Delbrück Center en Berlín, que han llegado a la misma conclusión: altas concentraciones de sal promueven un tipo más agresivo de los linfocitos denominados Th17. La función normal de estas células Th17 es protegernos de patógenos como las bacterias. Pero recientemente también se han relacionado con enfermedades autoinmunes como la psoriasis, la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide. De hecho, uno de los tratamientos en algunas de estas enfermedades, como en la psoriasis, implica manipular la función de estos linfocitos T.
En las enfermedades autoinmunes es el propio sistema inmune el que ataca a los tejidos sanos provocando la enfermedad. En la esclerosis múltiple por ejemplo, el sistema inmune destruye la cubierta de mielina que rodea a los axones de las neuronas. Esto provoca que no se puedan transmitir los impulsos nerviosos, lo que produce deficiencias neurológicas como movilidad reducida o invalidez en los casos más severos. Sin embargo, no se sabe que es lo que provoca que el propio cuerpo se ataque a sí mismo. Actualmente la mayoría se estas enfermedades no tienen cura, por eso es tan importante establecer las causas que las provocan para poder encontrar un tratamiento efectivo.
Por otro lado, en las últimas décadas la incidencia de las enfermedades autoinmunes ha ido en aumento en el mundo occidental. Este aumento no se puede explicar solamente por factores genéticos, por lo que la hipótesis es que está ligado a factores ambientales. Y en el punto de mira está el cambio en el tipo de dieta en los países desarrollados, donde se consume mucha comida precocinada y comida rápida. En estas comidas, además de más grasas, suele haber más contenido en sales que en la comida casera. Ya se sabía que tomar mucha sal no es bueno para la salud, se ha relacionado por ejemplo con el aumento de la tensión arterial. Y tal y como sugieren los 2 trabajos que se publican en Nature esta semana, también podría influir en las enfermedades autoinmunes.
Estos estudios son los primeros que sugieren que tomar sal en exceso podría ser uno de los factores que han aumentado la incidencia de las enfermedades autoinmunes en el mundo occidental. En el trabajo liderado por el Dr. Hafler demostraron en cultivos de células humanas que aumentando la concentración de sal común (cloruro sódico) en el medio de cultivo se inducía un tipo de Th17 más agresivo que si la concentración de sales era la normal. Además, en modelos de ratón comprobaron que la dieta con mucha sal provocaba una forma mucho más agresiva de encefalomielitis, un modelo en ratones de la esclerosis múltiple, y correlacionaba con el aumento de células Th17 en el sistema nervioso de los ratones con la dieta con exceso de sal.
En el trabajo liderado por el Dr. Kuchroo comprobaron por otra vía la relación entre altas concentraciones de sal y la inducción de linfocitos Th17. En este caso vieron que silenciando un gen denominado SGK1, implicado en la absorción de sal, no se generaban células Th7. Además, la sal inducía el aumento de SGK1 en las células Th17. Por eso el siguiente paso fue analizar qué conexión había entre la sal y la autoinmunidad. Igual que en el otro estudio, vieron que en los ratones que recibían una dieta con exceso de sal podían inducir enfermedades autoinmunes en mayor proporción y de formas más severa.
No es solo la sal. Hay que destacar que la dieta con exceso de sal por sí sola no provocaba ninguna enfermedad autoinmune, los investigadores tenían que inducir la enfermedad. La base genética es importante y muchos genes se han relacionado la predisposición a padecer enfermedades autoinmunes. La sal sería un factor añadido en la lista de factores ambientales que podrían promover estas enfermedades. Pero ojo, con los resultados de estos dos estos estudios no podemos decir que no se debe tomar sal porque provoca una enfermedad autoinmune. Tan solo se sientan las bases de una hipótesis que tendría que comprobarse con estudios epidemiológicos en humanos.
Estos trabajos si son un gran avance para tratar de comprender las bases de enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple. En el caso de las células Th17, conocer mejor como se desarrollan este tipo de células podría servir para encontrar vías que regulen su inducción y su función y tendríamos así nuevas dianas que podrían llegar en un futuro a mejorar los tratamientos para las enfermedades autoinmunes.
Fuente:
Helmholtz Association of German Research Centres
Broad Institute of MIT and Harvard
Artículos:
Markus Kleinewietfeld, Arndt Manzel, Jens Titze, Heda Kvakan, Nir Yosef, Ralf A. Linker, Dominik N. Muller, David A. Hafler. Sodium chloride drives autoimmune disease by the induction of pathogenic TH17 cells. Nature, 2013; DOI: 10.1038/nature11868
Nir Yosef, Alex K. Shalek, Jellert T. Gaublomme, Hulin Jin, Youjin Lee, Amit Awasthi, Chuan Wu, Nir Yosef, Theresa Thalhamer, Chen Zhu, Sheng Xiao, Yasuhiro Kishi, Aviv Regev, Vijay K. Kuchroo. Induction of pathogenic TH17 cells by inducible salt-sensing kinase SGK1. Nature, 2013; DOI: 10.1038/nature11984
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.