La clave de la felicidad

20/03/2013

Irene Fernández-Ruiz. Igual nos toca redefinir qué es lo que nos hace felices. Según un nuevo estudio la clave podría estar en un péptido neurotransmisor, la hipocretina, cuyos niveles aumentan cuando estamos felices. Podría llegar a ser un tratamiento para la depresión.

Poco se sabe de los mecanismos que controlan nuestras emociones o el comportamiento social. Apenas se conocen los circuitos neuroquímicos que los  controlan. Por eso, estudios como el que se acaba de publicar en la revista Nature communications nos resultan tan interesantes. Por primera vez en humanos, científicos de la Universidad de California Los Ángeles han descrito que los niveles de una determinada proteína, la hipocretina 1, aumentan de forma significativa en las personas felices y disminuye cuando están tristes.

La hipocretina 1 (que también se conoce con el nombre de orexina 1 porque fue descubierta la mismo tiempo por dos grupos distintos), un neurotransmisor que regula la vigilia, el estado de alerta y el apetito. De hecho, la forma más común de narcolepsia en la que el paciente pierde temporalmente el tono muscular debido a emociones fuertes (conocido como cataplexia),  se produce por la ausencia de hipocretinas en el cerebro debido a la destrucción de las células que la producen.

Según este nuevo estudio, la hipocretina 1 también regularía el estado de ánimo, sugiriendo que aumentando esta proteína se podría elevar el estado de ánimo y de alerta. Este hallazgo podría conllevar el desarrollo de nuevos tratamientos para la depresión.

En España se calcula que puede haber 6 millones de personas con depresión (un 10-15% de la población), la mitad de ellos sin diagnosticar. En Estados Unidos es la principal causa de incapacidad psiquiátrica. Pero a pesar de estas cifras aun no se conoce la causa directa de la depresión y el uso de antidepresivos, como los inhibidores selectivos de de la recaptura de serotonina (ISRS), no están basados en evidencias de una deficiencia o un exceso de algún neurotransmisor. Se ha llegado a cuestionar la eficacia de estos antidepresivos y algunos estudios apuntan a que el efecto del los ISRS son tan efectivos como los placebos.

Por eso son tan importantes estudios como este, que ayudan a tener un mapa un poco más claro de las alteraciones en los neurotransmisores durante los estados de depresión. Los investigadores obtuvieron los datos de los niveles de hipocreatina 1 en el cerebro de 8 pacientes de epilepsia intratable en el Centro Médico Ronald Reagan UCLA. Estos pacientes tenían ya implantados electrodos de profundidad intracraneales para identificar los focos epilépticos intratables para un potencial tratamiento quirúrgico. Con el consentimiento de los pacientes, el grupo del Dr. Siegel utilizó estos mismos electrodos para medir la liberación de hipocretina.

Se monitorizó a los pacientes cada 15 minutos mientras veían la televisión, socializaban con su familia o los médicos, comían, recibían distintos tratamientos clínicos o experimentaban periodos de sueño-vigilia o recibían la buena noticia de que la cirugía sería factible para tratar su epilepsia. Además, los pacientes debían puntuar su estado de ánimo. Tras analizar todos los datos, los investigadores comprobaron que los niveles de hipocretina no estaban asociados a la vigilia de forma general, sino que los picos máximos se daban durante las emociones positivas, las interacciones sociales y, sorprendentemente también en situaciones que provocaban enfado.

En el estudio también analizaron la liberación de otra molécula, una proteína llamada hormona concentradora de melanina o MCH, también implicada en  la regulación del apetito y el estado de ánimo. En este caso, los investigadores comprobaron que la liberación de MCH era mínima durante la vigilia, pero que aumentaba considerablemente por la noche, lo que según los autores sugiere que podría estar implicada en la inducción del sueño.

Estos resultados explicarían, según el Dr. Jerome Siegel,  la somnolencia de la narcolepsia y la depresión que frecuentemente se da en los individuos que la padecen. Además, una deficiencia de hipocretina podría estar debajo de la depresión en otros casos. Ya hay compañías que están desarrollando fármacos que  bloquean la hipocretina para utilizarlos como píldoras para dormir. Pero este nuevo estudio apunta a que estos fármacos también afectarían negativamente el estado de ánimo. Es más, según el Dr. Siegel, aumentar los niveles de hipocretina podría mejorar el estado de ánimo. Habremos encontrado la “píldora de la felicidad”?

Fuente:

University of California – Los Angeles

Artículo:

Ashley M. Blouin, Itzhak Fried, Charles L. Wilson, Richard J. Staba, Eric J. Behnke, Hoa A. Lam, Nigel T. Maidment, Karl Æ. Karlsson, Jennifer L. Lapierre, Jerome M. Siegel. Human hypocretin and melanin-concentrating hormone levels are linked to emotion and social interactionNature Communications, 2013; 4: 1547 DOI:10.1038/ncomms2461

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