Rejuvenecen corazones de ratones viejos con sangre de ratones jóvenes

15/05/2013

Irene Fernández-Ruiz. Identifican además una hormona que está presente en la sangre pero que disminuye con la edad, que revierte los síntomas de la insuficiencia cardiaca.

heart-102697_640De los problemas que van surgiendo con la vejez uno de los más debilitantes es la insuficiencia cardiaca. Sucede cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre a todo el cuerpo provocando fatiga, edema y dificultad para respirar. La forma más común no se produce por un ataque al corazón si no que está relacionada con el envejecimiento del corazón y consiste en un engrosamiento del tejido muscular del corazón (una condición que se denomina insuficiencia cardiaca diastólica). Lamentablemente las causas se desconocen y aun no hay ningún tratamiento que restaure el funcionamiento normal.

La insuficiencia cardiaca afecta aproximadamente a un 2% de los adultos, pero el porcentaje de afectados aumenta al 6-10% en los mayores de 65 años. ¿Por qué nos falla el corazón según nos vamos haciendo viejos? Un estudio publicado el 9 de Mayo en la prestigiosa revista Cell podría haber dado con una de las claves. Investigadores del Harvard Stem Cell Institute han descubierto que los niveles en sangre de una hormona llamada GDF11 van disminuyendo con la edad. Esta hormona inyectada en ratones viejos conseguía revertir los signos del envejecimiento del corazón.

Ya se había comprobado que la sangre contenía factores que podían revertir algunos efectos del envejecimiento. Por ejemplo, en un estudio de 2012 de la Universidad de Stanford demostraron que la sangre de los ratones jóvenes mejoraba el aprendizaje y la memoria en ratones viejos. Pero hasta ahora no se habían identificado. El estudio liderado por el Dr. Lee y la Dra. Wagers es el primero en identificar uno de estos factores.

Para comprobar el efecto de la sangre joven en ratones viejos los investigadores utilizaron un complicado modelo experimental que tiene un nombre igual de complicado: parabiosis heterocrónica. Es una técnica muy establecida que generalmente se ha utilizado para estudiar el sistema inmune. Consiste en unir quirúrgicamente dos ratones, en este caso uno viejo y uno joven, de forma que sus sistemas circulatorios quedan fusionados. Pues bien, estos investigadores comprobaron que en los ratones viejos, después de estar expuestos cuatro semanas  a la sangre de los ratones jóvenes, se producía una clara reversión de los síntomas del envejecimiento cardiaco. Los corazones de los ratones jóvenes no se vieron afectados a pesar de estar recibiendo sangre de los ratones viejos.

Después de descartar que el rejuvenecimiento se debiera a la reducción de la presión sanguínea, se centraron en descubrir el factor o factores rejuvenecedores presentes en la sangre de los ratones jóvenes analizando las moléculas que iban cambiando con la edad. Tras analizar unos 224 factores entre proteínas, lípidos y aminoácidos, seleccionaron la hormona GDF11 ya que estaba en mayores niveles en los ratones jóvenes. Efectivamente comprobaron que si inyectaban esta hormona en los ratones viejos conseguían también revertir los síntomas del envejecimiento del corazón: las células cardiacas se hacían más pequeñas y disminuía el grosor de la pared muscular del corazón hasta niveles casi iguales a los de ratones jóvenes.

Los resultados de este trabajo, para el cual hicieron falta más de 5 años de investigación combinando la experiencia de los laboratorios del Dr. Lee y la Dra. Wagner y la startup Somalogic, suponen un gran avance para lograr una terapia efectiva para la insuficiencia cardiaca. La hormona GDF11 también está presente en la sangre en humanos, pero no se sabe aun si cumple la misma función que en ratones. Si fuera así el tratamiento podría ser tan simple como restablecer sus niveles hasta los de una persona joven. Este es el próximo objetivo de este el equipo de investigadores de Lee y Wagner. Prevén que podrán comenzar los ensayos clínicos con GDF11 en unos 4 o 5 años. Mientras tanto van a investigar el efecto de esta hormona en el rejuvenecimiento de otros tejidos y órganos.

Fuente:

Cell Press y Harvard University, vía EurekAlert!

Francesco S. Loffredo, Matthew L. Steinhauser, Steven M. Jay, Joseph Gannon, James R. Pancoast, Pratyusha Yalamanchi, Manisha Sinha, Claudia Dall’Osso, Danika Khong, Jennifer L. Shadrach, Christine M. Miller, Britta S. Singer, Alex Stewart, Nikolaos Psychogios, Robert E. Gerszten, Adam J. Hartigan, Mi-Jeong Kim, Thomas Serwold, Amy J. Wagers, Richard T. Lee. Growth Differentiation Factor 11 Is a Circulating Factor that Reverses Age-Related Cardiac HypertrophyCell, 2013; 153 (4): 828 DOI: 10.1016/j.cell.2013.04.015

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