Caída a plomo

23/05/2013

Miguel Larrañaga. Las Bolsas europeas han vivido una de esas jornadas para olvidar. Tras el resbalón de Wall Street en la víspera, Europa se ha dado un batacazo de impresión en el que, curiosamente, el Ibex ha sido el menos malo.

Si las palabras de Bernanke ante el Congreso provocaron una reacción negativa en Wall Street como hacía tiempo que no se veía, la aparición de un dato negativo sobre la economía china fue un añadido fatal para la sesión europea. El resultado ha sido una jornada devastadora que ha inundado de dudas a todo el mundo con una caída a plomo. ¿Estaremos ante el esperado retroceso?

La respuesta a esa pregunta la tendremos en los próximos días, pero lo ocurrido en los mercados del Viejo Continente hoy puede ser ya calificado como un aguijonazo de los buenos. Y es que si ahora lo que se debate en Estados Unidos es la retirada de los estímulos, la postura alemana gana enteros para evitar ponerlos en práctica aquí.

Muchos analistas mantienen que se trata de cuestiones completamente independientes y que hasta el FMI ha virado en su postura respecto a Europa aconsejando directamente la estimulación del crecimiento económico, pero el debate que se abre en Estados Unidos no deja de llegar en el peor momento.

La otra economía en la que «mirarse» porque ha puesto en marcha recientemente lo que parece ser una exitosa tanda de estímulos a su maltrecha economía es la japonesa y en la jornada de hoy, antes de la apertura europea, su índice Nikkei perdía al cierre más de un 7%. Como ven el «efecto contagio» es evidente, pero Japón ha quedado demasiado lastrado por el dato del PMI industrial chino que refleja ¡¡contracción!!.

Lo cierto es que el debate en Estados Unidos sobre retirar o no los estímulos tiene una razón de ser evidente: se ha conseguido reactivar la economía y ahora deben tomarse medidas para que funcione «por sí sola». Desde 2009, la Fed ha «llevado a la mano» a la economía y a la Bolsa y ahora debe hacer que se suelte y comience a andar sola.

Lo que está a debate, por tanto, no es si los estímulos son buenos o malos. Lo que se debate es si llegados a este punto son más beneficiosos o perjudiciales, a qué ritmo deben retirarse y cuándo deben desaparecer totalmente. La historia es muy distinta a la que vivimos en Europa, como puede apreciarse.

Pues aún así, los mercados europeos han reaccionado con una virulencia inusitada. En realidad todo es fruto de lo que yo he calificado ya algunas veces como «mercado dopado». Tanto dinero fresco inyectado en la economía ha sido el sustento del mercado y la base sobre la que se han conseguido estos nuevos máximos por los que transitan los índices americanos y el Dax alemán. ¿Y qué pasará cuando se retiren?

Ese es precisamente el problema. Muchos suponen que los mercados van a quedar más tiesos que la mojama y aunque no se cumpla este vaticinio, la Bolsa se enfrenta a la más odiada de sus situaciones: la incertidumbre. Miren si será complicado todo esto que incluso cuando las cosas están claras en la Bolsa no hay nada seguro, así que manejarse en una incertidumbre de este calado lleva a este tipo de caídas.

Pero no se alarmen. No es nada anormal que igual que se cae se suba y que si la caída ha sido desproporcionada, la recuperación no le vaya a la zaga. En estos momentos, lo que vamos a ver casi seguro es un aumento de la volatilidad y a los mercados moviéndose en rangos más anchos que últimamente. El problema es que casi todos prefieren rangos estrechos pero alcistas de forma consistente, que rangos más anchos que convierten a los índices en una montaña rusa.

Dentro de la tempestad, cabe destacar que el Ibex español ha hecho una jornada al contrario que el resto de los índices. Como de costumbre, exageró en la apertura con una caída del 2,4%, pero mientras los demás índices iban hacia atrás durante la sesión, el Ibex iba hacia delante, recortando las pérdidas y dejando una «vela verde» en un día tan complicado.

La Bolsa es impredecible, pero el Ibex lo es aún más. La única explicación que le encuentro es que en la caída todos han tendido a igualarse en el cómputo de los últimos días y en este periodo el Ibex fue sustancialmente peor que el resto. ¿Estaría avisando de la que se venía encima?

Al cierre, el Dax alemán perdió un 2,10%, el mismo porcentaje que el FTSE. El CAC se dejó un 2,07% y el Ibex un 1,40%. En el país de los ciegos, el tuerto es rey.

¿Te ha parecido interesante?

(+6 puntos, 6 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.