Gran bache en el camino hacia la reprogramación de células madre pluripotentes

04/03/2011

Irene Fernández-Ruiz. Bióloga. Hablar de células madre siempre lleva asociada la polémica. Qué células madre utilizar: las embrionarias o las adultas.

Las células madre según su estado de diferenciación pueden ser  embrionarias y adultas (o somáticas). Las células madre embrionarias forman parte de la masa celular interna de un embrión de 4-5 días de edad. Mientras que las células madre adultas se encuentra en diferentes tejidos (grasa, medula ósea) a lo largo de toda la vida.

A favor o en contra de utilizar unas u otras encontramos aspectos científicos, éticos y religiosos. Desde el punto de vista ético, se argumenta que el uso de las células madre embrionarias humanas implica la destrucción de embriones por lo que se deberían restringir los estudios solo a células madre adultas.

El problema que presentaban las células madre adultas es que pierden el potencial ilimatado que tienen las embrionarias. Ya no son capaces de dar lugar a células de todo tipo (de piel, músculo, neuronas, etc). Sin embrago, uno de los grandes avances de los últimos años ha sido conseguir reprogramar estas células madre adultas hacia un estado parecido al de las células madre embrionarias (se denominan células madre pluripotentes inducidas, en inglés iPSCs). Estos descubrimientos prometían la creación de tratamientos personalizados, incluso generar nuevas partes del cuerpo, todo ello a partir de células de la propia persona, evitando así el rechazo que se da al recibir, por ejemplo, un trasplante de órganos.

Pero los científicos se han encontrado con un gran bache en el camino de la reprogramación. En tres estudios publicados en la revista Nature, se muestra que estas iPSCs son proclives a tener varias alteraciones genéticas. Según escribe el Dr. Martin F. Pera en un artículo publicado en el  mismo número de la revista Nature,  “Estos estudios plantean inquietudes sobre las implicaciones que estas aberraciones tendrán en las futuras aplicaciones de las iPSCs”.

Cada uno de los tres estudios publicados en Nature se centra en un defecto genómico distinto: mutaciones puntuales, variaciones en el número de copias de algunos genes y patrones anormales de metilación del ADN.

El Dr. Kun Zhang, de la Universidad de California San Diego, y sus colaboradores se centraron en estudiar mutaciones puntuales. Y encontraron que todas las líneas celulares que estudiaron tenían mutaciones que afectaban a la proteína resultante. Además, estos defectos se daban con mayor frecuencia en genes que aparecen mutados o están implicados en cáncer.

En el trabajo de Hussein S. et al se estudian las variaciones en el número de copias de algunos genes que surgen en las iPSCs. Encontraron que estas variaciones esta presentes en el 37% de las líneas de iPSCs que analizaron. Mientras que esas variaciones aparecen solo en el 25% de las células madre embrionarias humanas.

Lister R. et al, del Instituto Salk en La Jolla, estudiaron lo que denominan “reprogramación epigenómica aberrante”. La metilación del ADN ayuda a regular la expresión de genes y va variando durante la vida del individuo. Al reprogramar las células madre adultas hacia células madre embrionarias, lo ideal es eliminar estas metilaciones y asemejarlas a las embrionarias. Sin embargo, al comparar las iPSCs con las células madre embrionarias, se encontraron con cientos de regiones con diferente metilación.

En estos estudios no queda claro qué aspectos de los métodos de reprogramación utilizados son los que predisponen a las células a acumular errores. Pero sí plantean la cuestión del uso seguro de este tipo de células generadas con la tecnología actual. Ademas de mejorar los métodos de reprogramación, lo más importante para evaluar su seguridad será analizar la importancia biológica de estos errores de reprogramación, es decir, en qué grado afectaran estos defectos genéticos a la hora de dividirse, diferenciarse, o si podrían llegar a generar tumores.

En cualquier caso, el uso de células madre adultas para terapias personalizadas representa una gran esperanza para el tratamiento de múltiples enfermedades. Estos y otros estudios ayudarán a que estas esperanzas sean una realidad en un futuro.

Fuente: Nature. http://www.nature.com/nature/current_issue.html

Gore A, et al «Somatic coding mutations in human induced pluripotent stem cells» Nature 2011; 471: 63-67.

Hussein S, et al «Copy number variation and selection during reprogramming to pluripotency » Nature 2011; 471: 58-62.
Lister R, et al «Hotspots of aberrant epigenomic reprogramming in human induced pluripotent stem cells » Nature 2011; 471: 68-73.

Pera M «The dark side of induced pluripotency» Nature 2011; 471: 46-47

¿Te ha parecido interesante?

(+5 puntos, 5 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.