Cuando hablamos de regeneración, a todo el mundo se le viene a la mente la cola de las lagartijas. Lo que quizás es menos conocido es que determinados anfibios y algunos peces, son además capaces de regenerar el corazón. Sin embargo, este proceso no había sido comprobado en mamíferos. Hasta ahora, ya que un grupo de investigadores del Southwestern Medical Center de la Universidad de Texas afirman en un artículo publicado la semana pasada en la revista Science, que el corazón de mamíferos recién nacidos es capaz de curarse completamente.
Utilizando ratones de laboratorio, el Dr. Hesham Sadek y sus colaboradores pudieron comprobar que si se quitaba una porción del corazón durante la primera semana de vida, el corazón era capaz de volver a crecer completamente hasta un tamaño normal. Quitando hasta un 15% de la parte inferior del corazón (vértice del ventrículo izquierdo) a ratones de 1 día, en tres semanas se regeneraba el tejido perdido y los corazones recuperaban una anatomía y funciones normales. Según los autores del estudio, la fuente de nuevas células que regeneran el corazón son células no dañadas del propio corazón, llamadas cardiomiocitos. Si bien no pueden descartar que células madre o progenitoras estén contribuyendo también a este fenómeno.
Una característica importante es que la recuperación del tejido reseccionado tenía lugar con una mínima hipertrofia o fibrosis. Esta característica distingue esta respuesta de los procesos de reparación. Incluso pasados dos meses de la cirugía, el ventrículo izquierdo presentaba una función sistólica normal.
Sin embrago, esta capacidad de regeneración se pierde a los 7 días de vida. En lugar de regenerar el tejido reseccionado, se producía en los ratones operados un fallo cardíaco. Esta pérdida de capacidad regenerativa coincide con el momento del desarrollo en el que los cardiomiocitos se diferencian completamente, se vuelven binucleados y salen del ciclo celular (lo que implica que la división celular está bloqueada). No está claro si esta pérdida del potencial regenerativo se debe a que los cardiomiocitos adultos tienen el ciclo celular bloqueado o bien se debe a la pérdida en el corazón adulto de los estímulos que inducen la división celular, o a ambos. Según el Dr. Sadek, esta habilidad regenerativa en humanos podría estar presente hasta unos pocos meses después del nacimiento.
Este estudio ofrece nuevas esperanzas para curar enfermedades coronarias. Si los recién nacidos tienen la capacidad de regenerar su corazón, quizás seamos capaces en un futuro de reactivar esta habilidad que se en adultos y recordar al corazón como curarse a si mismo.
Fuente: Science 25 February. Porrello E. et al. “Transient Regenerative Potential of the Neonatal Mouse Heart”
http://www.sciencemag.org/content/331/6020/1078.abstract
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.