La CNMV contraria a la creación de una agencia europea de calificación

10/06/2011

Salvador Arancibia. Julio Segura, presidente de la CNMV,  considera que una agencia europea única de calificación no solo no vendría a arreglar los problemas actuales sino que podría agravarlos. Es partidario de que las empresas de ‘rating’ sean controladas en mayor medida por el supervisor europeo.

El papel de las agencias de calificación en el desarrollo de la crisis financiera que ha desembocado en una grave crisis económica es objeto de atención por parte de las autoridades de regulación y supervisión. Que en muchas ocasiones estas mismas agencias que deben emitir una opinión sobre una emisión de deuda, pública o privada, lleven a cabo al mismo tiempo labores de asesoramiento y diseño a las empresas que les solicitan una calificación, entraña un evidente conflicto de intereses.

El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores  ha sido, en la presentación del libro “un siglo de historia del sistema financiero español” editado por el Banco de España y Alianza Editorial, tajante respecto a cuales deben ser las reglas del juego de estas agencias.

Lo primero que ha señalado es que, en su opinión, no deberían ser los analizados quienes pagaran por la obtención de dicha calificación sino que habría que buscar fórmulas para que fueran los usuarios de esos análisis los que corrieran con los gastos. Las agencias, de esta manera serían más independientes. Si a ello se añadiera que no pudieran hacer otro tipo de trabajos para las compañías desaparecería el conflicto de intereses permanente.

Pero donde ha sido más explícito ha sido al señalar que en su opinión no sería conveniente que se creara una agencia europea de calificación que se centrara en analizar a las compañías y los estados europeos. ¿Por qué una o no dos o tres? Se preguntaba y ¿Qué diferencia hay entre que sea norteamericana como ocurre ahora o sean europeas?

Es más un problema de número, hay pocas y se reparten el trabajo y el mercado entre ellas y ninguna difiere de lo que dicen las demás. La existencia de una agencia europea no resolvería el problema sino que podría agravarlo. Porque habría que decidir si sería pública o privada. En cualquiera de los casos actuaría en régimen de monopolio y, si fuera pública no habría garantías reales de que pudiera mantener su independencia a la hora de establecer calificaciones a los países miembros.

Para Segura, la solución al evidente descontrol y exceso de poder que tienen ahora las agencias de calificación pasa por un mayor control y supervisión de las mismas. Se las ha dado un excesivo poder ya que en muchos casos si una entidad o una institución quieren llevar a cabo una emisión de activos es imprescindible que ésta cuente con una calificación porque de otra forma es imposible que la acojan los mercados.

La CNMV considera imprescindible que la ESMA, la autoridad europea de supervisión de mercados, pueda controlar la actuación de estas compañías especialmente en lo que se refiere a sus métodos de evaluación,  los modelos que utilizan para hacer sus análisis, la información que utilizan para poner en marcha esos modelos y, sobre todo, los criterios que les llevan a modificar sus opiniones sobre la bondad de unas emisiones o sobre la situación de empresas y países. En definitiva lo que quiere es que haya transparencia a lo largo de todo el trabajo de estas agencias.

En otro orden de cosas, el presidente de la CNMV reafirmó que ni Banca Cívica ni Bankia han presentado ante la CNMV el folleto informativo de su salida a bolsa, aunque hay contactos permanentes sobre el contenido del mismo, y que por lo tanto no hay una autorización a ninguno de los dos nuevos bancos para que empiecen a vender, y por lo tanto tampoco a cotizar, las acciones de los mismos. “Cuando presenten el folleto informativo, el comité ejecutivo de la CNMV, lo analizará y, si procede lo aprobará”, ha señalado. Será entonces el momento de empezar a vender en firme las acciones de los bancos.

Segura restó importancia al hecho de que Bankia presentará en una misma mañana dos hechos relevantes diferentes sobre el volumen de resultados obtenidos por la entidad en el primer trimestre. “No es la primera vez que una empresa manda un hecho relevante que posteriormente es modificado”, afirmó. Parece que el problema surgió porque Bankia habría incluido en su primera comunicación unas operaciones no concluidas en el primer trimestre sino con posterioridad.

Para Julio Segura salir a cotizar antes del verano suele provocar una mayor volatilidad en el valor de las acciones que si se hace en la última parte del año, pero este mayor coste puede compensarse, al menos en opinión de las empresas que lo hacen, con otros condicionantes como el hecho de ser el primero en salir al mercado.

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