Algunos pensadores consideran a la democracia ateniense como la cuna del primer ejemplo de un sistema democrático. Es más, la palabra democracia procede del griego (demos y kratos, pueblo y poder o gobierno). Veinticinco siglos después Platón y Aristóteles se levantarían de sus tumbas. El Parlamento griego dio este miércoles el «sí» tan ansiado por los líderes europeos a un plan de ajuste rechazado por el pueblo griego. Nunca antes se había producido un divorcio tan significativo entre el poder y el pueblo. ¿Se puede llamar a lo que está pasando democracia?
¿Es justo y racional lo que se les ha pedido? Despidos (de funcionarios), subidas de impuestos, recorte de pensiones, tasas a empresarios y autónomos… solidaridad del pueblo. Hasta en el Parlamento europeo alguna voz empieza a escucharse en contra. Como el eurodiputado por Los Verdes Daniel Cohn-Bendit quien recuerda en el Parlamento europeo que se quiere «ganar dinero con los griegos», dándoles créditos con unos intereses que son más del doble de lo que habitualmente se presta el dinero; un dinero por otro lado que de alguna forma les ha retornado a países como Francia o Alemania, países que en 2010 continuaron vendiendo armamento al pueblo heleno (tanques, aviones de combate…) por más de 5.000 millones de euros, justo cuando se les autorizó el primer rescate.
Cohn-Bendit hasta ha llegado a llamar a «hipócritas« de Angela Merkel y Nicolas Sarkozy, por este doble juego, mientras la Comisión Europea exige un plan de ajuste que no da tiempo a consensuar, un plan que debería proceder, además de otras instancias. El eurodiputado concreta que si el problema es el paro en Grecia, que sean los organismos internacionales del Trabajo los que muestren el camino de las reformas; si los problemas son financieros, que sean las instituciones financieras quienes marquen las pautas de las reformas financieras… Pero lo que no se puede hacer es que los líderes de otros gobiernos marquen el camino…
Cuando estas voces se empiezan a escuchar en los foros comunitarios todavía cabe cierta esperanza de que algo puede cambiar, aunque como el eurodiputado reconoce son los partidos conservadores y socialistas los que tienen el poder para dirigir, mientras el Parlamento europeo del que deberían emanar las leyes, se ha convertido en un simple peón de la Comisión Europea. Hizo casi un llamamiento a la rebelión parlamentaria, aunque curiosamente en las imágenes colgadas en «youtube» (http://www.youtube.com/watch?v=nqno8H-mjeY&NR=1), que ya tienen más de un millón de visitas, aparece Durao Barroso asintiendo en algunas de las cosas que Cohn-Bendit está diciendo, ante la atenta mirada del español Diego López Garrido, porque en uno de los momentos de su intervención también dice que lo que ahora le pasa a Grecia podría pasarle a España o Portugal… Claro que también se pregunta si los gobiernos francés o alemán acatarían las órdenes de la comisión si se les exigiera llevar a cabo el mismo tipo de medidas.
Por lo visto hasta aquí, hay un divorcio entre el Gobierno y el pueblo griego, pero también entre las instituciones comunitarias y su forma de hacer política, que suena más a imposición que a consenso, que está más cerca del autoritarismo frente al necesitado… Ni hace 25 siglos se concebía así la democracia.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.