El conseller de Economía, Andreu Mas Colell, visiblemente satisfecho, aseguró tras la aprobación de la ley de Presupuestos para el 2011 que “no son los presupuestos ideales que le gustaría presentar un gobierno pero son los que el país necesita” y añadió que ahora ha de empezar a trabajar con los del 2012. La jornada transcurrió según lo previsto. Antes Artur Mas se reunió unos veinte minutos con Alícia Sánchez Camacho y ambos se dejaron retratar en los pasillos del Parlament. A la hora de la votación CiU sumó el voto de Joan Laporta. Sus 62 votos fueron suficientes para aprobar la ley gracias a la abstención de los 18 diputados del PP. El resto de la Cámara -54 votos- votó en contra. Todas las enmiendas que se mantenían vivas fueron rechazadas, lo que centró las críticas de la oposición, unas críticas muy similares a las que había defendido en el debate de las enmiendas a la totalidad el pasado junio.
El presupuesto total de la Generalitat para este año es de 32.530 millones y el consolidado del sector público asciende a 39.354. Se reducen en un 10% respecto al ejercicio anterior, o sea 2.680 millones y se sitúan al nivel de los presupuestos del 2007. La previsión del déficit es del 2,66%.
Estos presupuestos, según el diputado de CiU Antoni Fernández Teixidó, tienen como eje centrar buscar el crecimiento económico, apoyar la actividad empresarial, incidir en las políticas sociales, respaldar el sector industrial y prestar una especial atención a la enseñanza y la investigación.
Las críticas de los partidos que formaban el anterior Govern coincidieron en denunciar que es el “presupuesto de los recortes”. En palabras de la socialista Rocío Martínez Sampere su voto en contra “no es por que en los presupuestos hayan recortes, sino por lo asimétricos e injustos que son, hacen daño a la economía catalana y a los servicios sociales”, mientras que Joan Boada (IC) consideró que “son unos presupuestos muy negativos para la mayoría de los ciudadanos”. ERC, por medio de Sergi de los Ríos, acusó a CiU haber preferido el apoyo del PP, que recurrió ante el Constitucional el Estatut aprobado por el pueblo, que el de su formación, punto en el que también incidió el independentista Uriel Bertran.
En cambio el PP consideró que “Catalunya no puede estar más tiempo sin presupuestos” y resaltó las “mejoras” que su grupo había logrado del Govern para obtener su abstención, al tiempo que se felicitaba por el ejercicio de “responsabilidad, centralidad y sentido común” de su grupo para permitir la aprobación de esta ley, en valoración de José Antonio Coto.
Pregunta envenenada
Sin embargo este debate vino precedido por la sesión de control al Govern. Joan Laporta hecho mano de las encuestas para preguntarle al President si pensaba liderar el proceso de la independencia de Catalunya. Artur Mas le recordó que la demoscopia habla de un 42% de los catalanes partidarios de esta hipótesis, “lo que no responde a una mayoría de la sociedad, pese a que sea un dato muy significativo”. Dicho lo cual trató de no incomodar a un PP que poco después le permitiría aprobar los presupuestos ni al electorado de su partido, buena parte del cual comulga con las tesis independentistas. “Nuestra hoja de ruta de esta legislatura pasa por lograr el pacto fiscal, que es nuestro compromiso electoral”, aseguró. Se explayó en la respuesta afirmando que este proceso no lo ha de dirigir un gobierno, si no que esta tarea la han de liderar los partidos, “es preciso que lo pongan en el programa y lo defiendan en un debate de investidura, si no es un fraude”. Dicho lo cual se dirigió a su electorado recordando que CiU tiene dos ejes: Por una parte “no ponerse límites, es un camino largo y veremos como acaba” y por otra “abordar aquellos temas que generen el máximo consenso y esto hoy en día se llama pacto fiscal”.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.