La GSMA, asociación que representa a los operadores de la telefonía móvil mundial, ha elegido a Barcelona como capital mundial de la industria de las comunicaciones móviles y sede del Mobile World Congress, desbancando a París, Milán y Munich, las ciudades finalistas que optaban.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas, y el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, han comparecido junto al presidente de Fira de Barcelona, Josep Lluis Bonet, para comunicar la elección y felicitarse por lo que supone una inyección de moral colectiva en plena crisis económica. Para Mas, la elección “es un ejemplo que aumenta la moral colectiva y demuestra que si se trabaja juntos y bien los éxitos vienen”. Para el alcalde barcelonés, la decisión puede generar 3.500 millones de euros, una cifra “extraordinaria en estos tiempos de crisis”.
Además de que la capital catalana acogerá la celebración del Mobile World Congress (MWC) hasta el año 2018, como ya lo hacía desde 2006, Barcelona se convierte en el centro tecnológico y cultural permanente de la industria de la comunicación móvil de forma permanente, lo que contribuirá a impulsar el tejido industrial existente, crear nuevas oportunidades de negocio y dar visibilidad al potencial de esta tecnología.
Barcelona se ha impuesto a otras ciudades candidatas en un proceso convocado por la GSMA, lo que supone a juicio del gobierno catalán “un reconocimiento al proyecto ambicioso y creativo presentado”, así como al éxito y crecimiento del congreso anual desde que se celebra en la capital catalana, lo que repercute en un impacto notable en la economía del país. Barcelona se convierte así en la plataforma mundial de las telecomunicaciones móviles, lo que supone la posibilidad de crear una nueva estructura industrial de alto contenido tecológico y de generar importantes sinergias en el terreno del desarrollo y aplicación de las tecnologías móviles.
La propuesta presentada por Barcelona ha sido fruto del trabajo conjunto del Ayuntamiento de la ciudad, la Generalitat, el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y Fira de Barcelona, además de Turismo de Barcelona. Una coordinación institucional que ha contado con la complicidad e implicación de entidades y empresas del sector.
El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ha subrayado que la elección de esta ciudad española “supone beneficios muy significativos, no sólo para Barcelona en sí, sino para España en su conjunto, ya que permitirá situar nuestro país como una plataforma avanzada e innovadora que amplíe nuestra proyección exterior en el sector de las tecnologías de la información y de las comunicaciones (TIC)”. El ministro ha añadido que confía “convertir la ciudad y su entorno en un laboratorio urbano avanzado de tecnologías de telecomunicaciones móviles y, en consecuencia, espero ver reforzada nuestra capacidad competitiva, en un entorno que favorece la atracción de empresas y de talento, facilitando así la actividad emprendedora en la búsqueda de innovaciones avanzadas”.
Para el presidente de Fira de Barcelona, Josep Lluis Bonet, la decisión “es una apuesta clara por la innovación la tecnología y el conocmiento”. En su opinión, el trabajo de la candidatura ha sido “magnífico y es justo destacar la labor y el apoyo de las instituciones, empresas y diversas entidades”. A juicio del también presidente de Freixenet, la decisión final se ha basado en “la solidez del proyecto presentado, pero también en la contribución de Barcelona, de las instituciones y de manera específica de Fira de Barcelona como organizadora del Mobile World Congress, que desde su llegada a la capital catalana, en 2006, ha crecido de manera muy importante”.
En opinión del alcalde barcelonés, ahora la capital catalana “se convierte en centro de un nuevo modelo de acontecimiento internacional vinculado al crecimiento económico, el desarrollo industrial y la creación de nuevos puestos de trabajo vitales para el futuro de la economía del país”. Para el presidente Mas, “tendremos la oportunidad de liderar en los próximos siete años el futuro de una tecnología en evolución constante, que cambiará el concepto tradicional de la movilidad y las telecomunicaciones”. EN su opinión, la designación de Barcelona “impulsará Cataluña como un polo de innovación en este campo y beneficiará a otros sectores económicos, incidiendo positivamente en la competitividad empresarial y en la creación de empleo”.
Por su parte, el presidente de Turismo de Barcelona y miembro de la CEOE, Joan Gaspart, ha declarado que Barcelona “goza de una magnífica posición turística internacional”. En la última década, asegura que la ciudad se ha convertido en “una de las principales referencias mundiales del turismo urbano” y, por tanto, la designación de Barcelona como capital mundial de la tecnología móvil “incrementa aún más el grado de notoriedad, factor que nos ayudará en la promoción de la ciudad y que es lógico pensar que aumente el volumen turístico, reforzando también el calendario de congresos internacionales que acoge”.
El nuevo concepto de Mobile World Capital supone, además de la celebración del congreso anual que reúne durante cuatro días a la élite internacional del sector, la creación de una sede permanente en la ciudad y de un programa de iniciativas industriales, lúdicas y culturales a lo largo del año agrupadas en proyectos como el Mobile World Center o el Mobile World Festival. Una fundación, integrada por el Ayuntamiento, la Generalitat, el Ministerio de Industria, Fira de Barcelona y la GSMA se encargará de gestionar los proyectos y actividades relacionadas con la capitalidad.
Como capital de la industria mundial móvil, Barcelona se convertirá en la ciudad de referencia en cuanto a la utilización de la telefonía móvil en todos los ámbitos de la vida ciudadana y empresarial, en un laboratorio real que propicie el crecimiento del tejido industrial, el desarrollo tecnológico y la creación de nuevos puestos de trabajo de alta cualificación.
Otro de los puntos destacados será el Mobile World Center que se ubicará en el centro de la cudad y será el icono permanente de la capital mundial del móvil. Sus instalaciones serán el centro de operaciones y contará con una plataforma de difusión de la capitalidad, además de acoger exhibiciones tecnológicas, un área comercial y espacios museísticos de forma permanente. En lo que respecta al festival, incluirá las actividades de promoción, ocio y entretenimiento relacionadas con este sector.
La elección de Barcelona arranca en el verano de 2010, cuando la GSMA envió a las ciudades candidatas las indicaciones técnicas para definir y articular sus proyectos. A finales de enero de 2011, y después de una primera fase de evaluación, cuatro ciudades fueron escogidas finalistas: Barcelona, Milán, Munich y París. Fira de Barcelona acoge anualmente el Mobile World Congress desde el año 2006, cuando el certamen se trasladó a la capital catalana procedente de Cannes (Fracia).
Durante su permanencia en Barcelona, el salón ha experimentado un crecimiento progresivo en todas sus magnitudes, hasta llegar a registrar en su última edición más de 60.000 asistentes profesionales y 1.400 expositores, lo que supone incrementar del 76% y el 133%, respectivamente, comparando con la última edición celebrada en Fracia en 2005.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.