¡Qué ilusión lo inesperado!

10/01/2012

Myriam Fontaneda.

He aprendido algo hace mucho tiempo, no esperes nada de nadie y así no te desilusionaras. No ha fallado mi teoría. En esta apatía de sentimiento en la que estoy inmersa, y es increíble que halla llegado a tal grado de enseñanza, de que lo que antes me hacia daño ahora me haga reír. Estoy sorprendida de mi e incluso ya no sabría cómo definirme, antes siempre pendiente de ser servil, y fiel a unos ideales, y la felicidad personificada, terriblemente extrovertida e increíblemente introvertida.

Una persona, mujer, con la que he coincidido en incontables fiestas y eventos , con la que me había saludado teniendo una corta y sencilla conversación siempre, me reconoció un día no hace mucho, que pensaba que yo era superficial y llena de juergas, me dijo seguidamente que me había descubierto, mi faceta que casi nadie conoce, y si la conocen no es por cotilleos, ya que no doy nunca a conocer mi perfil, prefiriendo siempre que la descubra lo que ellos creen que ven, tanto si les gusta como si no. No me tengo que vender.

Por ello las críticas hacia mí que no son verdaderas, venidas de historias inventadas o usándome como escudo para cubrir las mentiras del criticarte…etc., ya me hacen REIR, por la imaginación que puede tener una persona criticona, mala, aburrida, mentirosa, envidiosa, mil calificativos puedo usar. Me río de su estupidez. Esto me ha costado aprenderlo sintiendo mucho dolor, dolor que ya no siento.

Ni siquiera pienso que mis amigos son amigos, así cuando alguien se cree con el derecho de ser tu amigo y dejarme para el final de una fila de saludos, no lleva a amistad sino a un exceso de poco cariño, no llamarme para tomar un café por ejemplo después de un largo viaje, o no integrarme en “su grupo”, o no llamarme simplemente porque sí, pues ya no me extraña. Doler poco. Y así con estos pocos ejemplos tontos, deberíamos todos darnos cuenta, de que no hay que esperar nada de nadie y así no llega la desilusión. Aprendes a moverte mejor por este mundo.

Y así llega el lado positivo de esta vida, estoy viviendo mi vida y sin reproches, simplemente mi vida. Pero como no espero nada, cuando llega algo simple pero con cariño, mientras otros dirían un “otro plan “o leen un SMS y ya está, o cuelgan el teléfono como si no les hubiese llamado nadie…yo me muero de ilusión de lo INESPERADO.

Este relato me lo han inspirado buenos sentimientos, cuando alguien se acordó que por alguna razón iba a sentirme sola, me propuso irnos de cañas y yo sé que le cuesta lo suyo salir, cuanto me costó decir que no podía, no podía con mi alma, pero ahora me siento mas unida a él (ellos) y todavía no le he visto. Momento crucial para mi, gracias, no me lo esperaba.

Una llamada por no poder leer un E-mail mío para que se lo cuente de palabra, me mata de ilusión. Esta persona me cuida más a mi que yo a él incluso, pero él me enseño parte de esta forma de saber vivir. Y nos notamos las sonrisas cuando disfrutamos hablando por teléfono, hombre mayor y muy vivido, hombre sabio. Gracias no me lo esperaba.

Leyendo una pagina en internet, me encuentro un SMS para mi, escueto y jeroglífico, de un mi otro yo, una persona más joven, con la cual me puedo comunicar 2 veces al año, o más o menos… nos da igual, el corazón me dio un vuelco de ilusión, sin hablarnos estamos en el mismo universo, y casi es insoportable vernos, aunque lo estemos deseando sin saberlo, por la unión que tienen nuestros cerebros, pero no espero nada de él nunca y creo que él tampoco de mí. Por esto es imposible sentirme separada a él. Gracias, no me lo esperaba. Estoy muy unida con el universo naranja.

Hundida y abatida, rodeada de gente pero inmersa en mi sentimiento, no esperaba nada de nadie y me llegó un abrazo y tres besos en la frente. Nunca olvidare como me reconfortó aquello. Como nunca olvidare un adiós con ojos vidriosos y una espalda que se iba y de repente una vuelta y otro adiós me hizo sonreír, muy tranquila sin esperar nada más allá, vino otra vuelta y otro adiós con la mano, eso ya me dejó feliz del todo. Gracias, no me lo esperaba.

Lo inesperado que está en el aire y no lo notas, tu gente lo coge cuando menos te lo esperas y te hace feliz. ¿Para que esperar la felicidad si aparece cuando le da la gana? No esperar nada me da tranquilidad y que llegue lo INESPERADO me hace feliz, por muy pequeñito que sea.

ASÍ, LA FELICIDAD TE LLEGA TODOS LOS DÍAS.

¿Te ha parecido interesante?

(+16 puntos, 16 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.