Pese a estas minusvalías y la mala situación del mercado bursátil, el banco helvético no descarta que la constructora se deshaga de parte de su participación en la eléctrica que preside Ignacio Galán.
Credit Suisse destaca, asimismo, que ACS no ha conseguido un puesto en el consejo de administración de Iberdrola, lo que dificulta la obtención de sinergias por esa inversión. Ambas empresas están inmersas en batallas legales que, por el momento, se saldan a favor de la energética.
Por otro lado, la constructora alemana Hochtief, controlada por ACS, ha elevado su previsión pérdidas para 2011 hasta los 130 millones de euros.
No obstante, y tras señalar el alto nivel de riesgo en España, Credit Suisse ha elevado el precio objetivo de la constructora de 18 a 21 euros.