Cierre en los mercados europeos

Demasiadas dudas

01:09h

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Cuando nos servimos el desayuno con el Financial Times vaticinando que mañana se certificará que el fin de las políticas de estímulos está cercano, nos podemos esperar lo peor. El mercado está tan dopado que la perspectiva de seguir día a día sin su ración de droga le cuesta un mundo. Vamos a tener que mandar a los índices a desintoxicación, que a lo mejor si mandamos a muchos nos hacen un buen precio. En realidad a nadie le extrañaría que el fin de la QE esté cercano. Es más, todos asumen que lo está. Si no lo estuviera, solo con los cambios en los votos en la Fed el próximo año está claro para donde van a ir los tiros, así que mejor pilotar esta cuestión que dejar que se pilote sola. Pero están más cosas en cuestión, entre ellas la permanencia del propio Bernanke al frente de la Reserva Federal más allá de este verano o la pericia que se va a necesitar para drenar la explosión de liquidez con que se ha regado a la economía sin que se marchite en un par de días. En realidad, lo que hay es miedo a lo desconocido. Casi nadie quiere mirar las cosas de la forma más "botella medio llena posible". Si se van a retirar los estímulos es porque las cosas funcionan adecuadamente, supongo. Uno tiene a Bernanke por un poco pirómano, pero no por tonto. Y, desde luego, no se va a dar un tiro en su propia pierna porque sí. Eso lo dejamos para individuos como Trichet, capaces de subir los tipos de interés en plena crisis. Pues todo esto es lo que se debate en el mercado y dependiendo del humor de los analistas de turno en cada lugar se toman las cosas de una manera o de otra y no siempre de la misma forma. La historia va por días, incluso por horas. Hoy le todó al Ibex la parte positiva, pero otros muchos días es la negativa. Al cierre, el Dax avanzó un 0,17%, el FTSE un 0,69%, el CAC perdió un 0,08% y el Ibex ganó un 0,54%. Lo dicho, demasiadas dudas.