Se me parte el alma

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[caption id="attachment_123952" align="alignleft" width="240"]Diego Martínez Diego Martínez[/caption] Diego Martínez Santos, español, 30 años. Mejor físico europeo joven según la Sociedad Europea de Física. Un premio que se otorga cada dos años al mejor del continente en dicha disciplina. Diego permaneció tres años en Ginebra, en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), donde realizó el trabajo que le ha otorgado el reconocimiento de la comunidad de físicos europeos. Ahora está contratado por el Instituto de Física de Partículas de Holanda, viviendo entre Ámsterdam y Ginebra. Pero su intención era regresar a Santiago, o a cualquier otro lugar de España. Por ello optó al programa Ramón y Cajal. Y los hados del destino, los duendecillos del azar, a veces juguetones, decidieron que el mismo día que le comunicaban el rechazo a su solicitud en España, le reconocían como el mejor físico joven de Europa. [caption id="attachment_105866" align="alignright" width="203"]Carmela Díaz Carmela Díaz[/caption] Nuria Martí -una científica despedida del Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia-, es la coautora de uno de los mayores descubrimientos científicos recientes que revolucionarán el tratamiento de enfermedades en humanos: se trata de la investigación que ha conseguido derivar células madre de embriones humanos clonados. Nuria se incorporó a la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (EE.UU.) tras ser despedida en un ERE. Aquí no hay dinero para mantener a nuestras mayores promesas, a los mejores talentos -potenciales y contrastados- a los que investigan, a los que se esfuerzan, a los que pueden conseguir grandes progresos en disciplinas nobles… Ahora bien, para pagar sueldos por encima de los 50.000€ más dietas a asesores partidistas sin formación superior en distritos municipales, a secretarias de presidentes autonómicos, a concejales de ayuntamientos que no deberían ni existir, o a amiguetes que no saben hacer la “o” con un canuto, pero fieles servidores de una siglas, los euros no faltan. ¡Qué vergüenza! ¿A quién le importa la ciencia o la investigación cuando existe el putiferio partidista, las comisiones, los enchufes, el nepotismo y los sobres? A ver, estos chicos ¿de quién son hijo, hija, marido, mujer, yerno, nuera, amante…? ¿De qué carguillo local, autonómico, estatal? ¿De ninguno? Pues rechazados, dónde se ha visto que demos prioridad a la valía sobre el amiguismo. [caption id="attachment_123960" align="alignleft" width="216"]Nuria Martí Nuria Martí[/caption] La fuga de cerebros, de talento joven de profesionales excelentemente cualificados, con ganas -y capacidad para comerse el mundo-, además de un bochorno, es una tragedia nacional. Igual es que los mediocres que ostentan cargo público vía padrinos, tejes y manejes, enchufismos y contactos, desconocen que un marco productivo competitivo se sustenta en equipos humanos entrenados para la excelencia. ¿Cuándo tratarán de una santa vez a la ciencia, la investigación o la tecnología como asuntos de Estado? Para nuestra desgracia, hay miles de Diegos y de Nurias. Cada semana recibo decenas de currículums y se me parte el alma por no poder echar una mano. Jóvenes con formaciones intachables, o no tan jóvenes con trayectorias profesionales extraordinarias. Doctorados, políglotas, con varias licenciaturas, responsables de proyectos internacionales de éxito, de departamentos de multinacionales, que están desesperados, desempleados, sin esperanza alguna; mientras, por los pasillos del Congreso, en los desayunos informativos copados por la “élite” política, en actos institucionales, me cruzo sistemáticamente con zotes y borregos que no solo no merecen ni están cualificados para el puesto que  desempeñan -a la situación del país me remito-, sino que perciben remuneraciones  y contraprestaciones inaccesibles para el talento español y que ellos jamás conseguirían en el mundo real: semejantes salarios serían impensables para estos tipos alejados del abrigo de una organización política. Diego, míralo por el lado positivo: tu carrera podría truncarse aquí. Fíjate en Nuria, salió y ha triunfado. Igual ahora te repescan, o quizás te cubran de parabienes y oropeles por estos lares con el único propósito de hacerse una foto contigo, que luce mucho para sus intereses electorales. Y mientras posas, tendrás que tragarte sapos y culebras escuchando al cretino de turno llenarse la boca sobre la relevancia de la ciencia, las aportaciones al respecto de nuestros sucesivos gobiernos o demás pamplinas con las que en definitiva, estos aprovechados se lucran o renuevan cargo.