Nuevos fármacos para acabar con la tuberculosis multirresistente
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Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo aproximadamente una de cada tres personas está infectada por el bacilo de la tuberculosis. Solo cuando la bacteria se activa la persona desarrollará la enfermedad, algo que sucede con más frecuencia cuando el sistema inmunitario se ve comprometido por ejemplo por medicamentos inmunosupresores o el SIDA. Además, la bacteria causante de la tuberculosis, Mycobacterium tuberculosis, está extremadamente bien adaptada para persistir en los humanos. Una de sus estrategias más útiles es revertir al estado latente no replicativo que es más difícil de atacar con fármacos.
La tuberculosis se cura pero es necesario un diagnóstico temprano ya que si no se trata es una enfermedad que mata a más del 50% de los enfermos. Además, y aunque hay tratamientos eficaces, existen casos de tuberculosis resistente que no responde a los fármacos actuales y que hace temer en futuras epidemias difíciles de controlar y que puede poner en peligro los logros de los últimos años en el control de la enfermedad.
La tuberculosis multirresistente
En la actualidad el tratamiento inicial consiste en una terapia combinada con fármacos como la isoniacida, rifampicina, pirazinamida, etambutol o estreptomicina. Si estos medicamentos no resultan efectivos o producen efectos secundarios se utilizan los denominados fármacos de segunda línea (cicloserina, etionamida, ciprofloxacino). A pesar de que se utilizan terapias combinadas entre otras razones para evitar la selección de bacterias resistentes, existe un porcentaje de pacientes que no responden a los tratamientos. La tuberculosis farmacorresistente se desarrolla cuando el tratamiento inicial de 6 meses no se ha hecho correctamente, bien porque los pacientes no completan el tratamiento o por ejemplo por haber tomado medicamentos de calidad inferior.
Existen distintos grados de resistencia. Las denominadas tuberculosis multirresistentes (TB-MDR) son resistentes a los dos fármacos de primera línea más efectivos, la isoniacida y la rifampicina. La tuberculosis extremadamente drogorresistente (TB-XDR) son además resistentes a tres o más de los fármacos de segunda línea. Pero los casos más preocupantes son los de la tuberculosis que es resistente a todos los fármacos actuales, descrita por primera vez en 2003 en Italia, pero que en 2012 ya se había detectado en La India e Irán. Se ha denominado tuberculosis totalmente resistente a los medicamentos (TB-TDR) aunque la OMS aun no ha reconocido oficialmente esta forma de tuberculosis resistente.
Nuevos fármacos
La buena noticia viene esta semana de un trabajo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) en el que un equipo internacional de investigadores del Scripps Research Institute, el Howard Hughes Medical Institute y el Albert Einstein College of Medicine de la Universidad Yeshiva ha identificado un nuevo fármaco que ataca la tuberculosis por dos vías diferentes. Este compuesto, que han llamado TCA1, demostró ser muy eficaz contra todo tipo de cepas de tuberculosis en células en cultivo y en ratones de laboratorio, desde la cepa común activa hasta la no-replicativa y la cepa extremadamente drogorresistente (TB-XDR). La mayoría de los fármacos actuales son poco efectivos contra la forma latente de la bacteria. Por eso, el mayor logro es que el TCA1 es efectivo tanto para la forma activa de la bacteria como para la forma latente, lo que ayudaría a eliminar más rápido la infección.
Atacar por dos vías
El TCA1 aparentemente es capaz de inhibir a dos proteínas, una que es necesaria para la replicación de la bacteria (DprE1), lo que afecta a las bacterias activas, y otra que es necesaria para la bacteria latente (MoeW).
En cultivo el TCA1 era capaz de matar al 99,9% de las bacterias de TB en 3 semanas, y combinado con isoniacida o rifampicina llegaba al 100%. También demostró ser muy eficaz contra la tuberculosis resistente, incluso eliminaba el 99,9% de una variante sudafricana que es resistente a todos los fármacos convencionales. En ratones el TCA1 también era muy eficaz contra la tuberculosis solo o combinado con isoniacida o rifampicina y además no tenía efectos secundarios adversos. Los investigadores están trabajando ahora en el desarrollo de nuevas variantes de TCA1 que sean más potentes y que esperan poder probar en un futuro en ensayos clínicos en pacientes de tuberculosis.
Fuente:
Scripps Research Institute
Feng Wang, Dhinakaran Sambandan, Rajkumar Halder, Jianing Wang, Sarah M. Batt, Brian Weinrick, Insha Ahmad, Pengyu Yang, Yong Zhang, John Kim, Morad Hassani, Stanislav Huszar, Claudia Trefzer, Zhenkun Ma, Takushi Kaneko, Khisi E. Mdluli, Scott Franzblau, Arnab K. Chatterjee, Kai Johnson, Katarina Mikusova, Gurdyal S. Besra, Klaus Fütterer, William R. Jacobs, Jr., and Peter G. Schultz. Identification of a small molecule with activity against drug-resistant and persistent tuberculosis. PNAS, 2013 DOI: 10.1073/pnas.1309171110





