Cierre de los mercados europeos
Al final, a todos se les ve el plumero
01:09h
Sesión bursátil europea de ida y vuelta y de vuelta e ida, porque ni se derrumbó como amagaba al comienzo ni recuperó posiciones como amagó con la apertura de Wall Street. Sin embargo, la jornada, tanto bursátil como extrabursátil ha servido para que a todos se les vea el plumero. Poco a poco todos se van retratando, así que pasemos revista.
El Gobierno y, en particular Luis de Guindos, no sabe cómo ocultar más o menos dignamente que en Europa nadie se fía de España ni de sus números. La Comisión Europea dice abiertamente que su escenario es que España no cumpla con el 5,3% de déficit y el ministro en lugar de pegar un puñetazo encima de la mesa dice que "hay posibilidades de cumplirlo". Señor De Guindos: si después de todo lo que ha recortado no cumple con el objetivo de déficit sería muy necesario que pensara en la dimisión, por inútil.
Por no saber, no sabe usted ni disimular, que le pillaron en diez minutos aquello de que le había pedido al BCE que colaborara en la auditoría a los bancos españoles cuando había ocurrido todo lo contrario y es el BCE el que no se fía ni un poco de lo que puedan decir el Gobierno y el Banco de España.
Claro, que tampoco le ha ido mucho mejor a Mariano Rajoy. No contento con escudarse por enésima vez en la herencia en la sesión de control del Congreso en lugar de aportar soluciones y buscar de una puñetera vez los consensos que tanto necesita España, tuvo la feliz idea de pedir a Bruselas una "enérgica" declaración de apiyo a España y a su deuda. En Bruselas aún se están riendo y algún comisario ha tenido que recibir asistencia médica porque no podía parar.
Señor Rajoy. Usted no es nadie en Bruselas, a España no se le tiene en gran aprecio en este momento y, para colmo de males, el comisario con el que contamos no es precisamente su amigo. ¿No se había dado cuenta usted de estos pequeños "detallitos"?
Mario Draghi y el BCE callan, luego otorgan. El Banco Central Europeo ha cerrado el grifo de liquidez a los bancos griegos por estimar que se están cachondeando de Europa. Reciben dinero que debe ir destinado a este cometido y lo utilizan para cualquier cosa menos para capitalizar los bancos. Como Draghi es perro viejo en mentiras griegas les ha pillado rápido (sólo ha tardado tres meses) y les ha cortado el grifo. Pero no lo dice, lo hace y cuando se publica, calla.
En Goldman le inculcaron que la discreción es fundamental en el oficio de banquero y lo lleva a rajatabla en todo lo que se refiere a Grecia. Ha sido discreto en los tejemanejes de Goldman y él mismo con Grecia para engañar a la UE y ahora es discreto a la hora de asfixiar a los bancos griegos justo en el momento en el que arrecian los temores de que salgan del euro. Es listo este Draghi. zorro pero listo.
A Bankia los dedos se le hacen huéspedes y no le da ya con los dedos de una mano para contar lo que pierde en Bolsa. Hoy se ha derrumbado más del 11% y eso que lleva una temporada realmente tremenda. Ya les conté que al final no valdrá nada y que el Estado está encantado de que así sea. eso de la nacionalización al 45% no va a aguantar ni un asalto y tendrá que hacerse con el 100%, así que mejor cuanto más abajo.
Tengo para mí por cierto que esto va a traer mucha más cola de la que todos imaginan y, de entrada, hemos visto al PP rechazando una comisión de investigación para analizar qué ha sucedido en Bankia. Está feo eso de rechazar comisiones de investigación pero, una vez visto para que han servido otras, yo lo aplaudo. No sirven para nada y gastan dinero público. Donde hay que ir es al juzgado.
Y a los inversores también se les ha visto el plumero. Están con los nervios a flor de piel y se conforman con poquita cosa para soltar lastre. En cuanto las cosas se ponen favorables y se gana un poco de dinero afloran de nuevo las ventas para retirarse corriendo. Es evidente que se puede hacer muy poco más y que cuando las cosas están con este perfil se imponen el ultracortoplacismo y la operativa intradiaria, que de un día a otro pueden pasar muchas cosas y no está la cosa para arriesgar más de la cuenta.
Lo hemos visto en cuanto los índices europeos se pusieron en verde, y estuvieron todos en ganancia un rato. Fue como si alguien hubiera dado el pistoletazo de salida a una carrera que consistía en ver quien vendía antes sus acciones. ¡¡Qué velocidad!!
En fin, que en el fondo nada ha cambiado, salvo la intensidad de las caídas en algunos mercados, porque lo que es en el Ibex siguen a su ritmo. Al cierre, el Dax cedió un 0,26%, el FTSE un 0,60% y el Ibex un 1,33%. En cambio, el CAC subió un modesto 0,31%.





