Pilar Pérez Ramírez. Desde el bachillerato, la misma cantinela: “my taylor is rich, my name is Francis Matthews…” Decenas de clases, un puñado de profesores, y aún no puede entender lo que le dicen y, mucho menos, expresarse. Puede que no se lo haya tomado muy en serio, puede que no haya dado con el método adecuado. Si ya está harto, no se desespere: según el experto Richard Vaughan, con un par de miles de horas de verdadera atención al idioma, podrá dominarlo. ¡Manos a la obra!
Llegó en 1972 a España para estudiar su tercer año de carrera y, cuando la terminó, regresó a un país que le había enamorado para perfeccionar el castellano. Comenzó a enseñar inglés para financiarse su estancia, y en 1977 fundó Vaughan Systems, con tres profesores y un solo cliente. Hoy, su emporio se ha convertido en el primer proveedor de enseñanza de inglés para empresas de España, tiene más de 300 profesores y una indiscutible popularidad mediática. Uno enciende la radio o la televisión y encuentra su programa, compra un periódico y recibe alguno de sus coleccionables, se va de vacaciones y se topa con Vaughan Town, su pueblo inglés… Es difícil no cruzarse con alguno de sus productos si su objetivo es aprender la lengua de Shakespeare.
Sin embargo, en casa de herrero, cuchillo de palo: Richard Vaughn sigue conservando un imborrable acento texano. “Hace 20 años se me notaba menos, pero con la edad se pierden facultades”, se escuda entre risas. Es sólo una anécdota: a día de hoy, más de 6.500 alumnos han pasado por alguno de sus programas, lo que le convierte en un gurú de la enseñanza del inglés. ¿Su receta? Lo primero son los “codos”, dice sin dudar un instante. “Se trata de hablar en voz alta en el coche, y dedicarle entre 2.000 y 3.000 horas de atención, no quiero decir que sean de estudio ni de clase, sino de escucha atenta”, explica. Para él, el gran fallo de los españoles a la hora de aprender inglés es “la falta de esfuerzo”. Y para solventarlo, hay que tomárselo como un trabajo muy serio.
Kant, Freud, las Cruzadas o nociones de astronomía en inglés
De entre sus programas, Vaughan siente una especial predilección por el Programa avanzado en Humanidades y Ciencias Sociales www.vaughanhumanidades.com, el único curso en España para aprender el idioma a través de la cultura. “Me siento muy orgulloso de él porque cubre inquietudes que van más allá del inglés, se matan tres o cuatro pájaros de un tiro, es un programa precioso para todo tipo de profesionales, pero también para jubilados deseosos de estímulo intelectual”, señala. En concreto consta de ocho módulos, de seis meses de duración cada uno, y con más de 50 asignaturas impartidas por más de 30 profesores que eligen el alumno, pero siempre relacionadas con la historia, el arte, la literatura, la música, el teatro y la psicología, entre otras. Por ahora, 150 alumnos han pasado por sus clases, y el 60% ha repetido. “Ha marcado un hito en la formación continua de las personas, estimulándolas intelectualmente, parece mentira, pero hay muchas personas analfabetas en campos que no son los de sus profesiones”, asegura.
La clave de estos programas es el trabajo personal. En concreto, si cada módulo incluye 812 horas lectivas, más de 550 son de típico “homework”, algo ineludible. “Al alumno que complete los ocho módulos se le ofrecen 80 horas de estancia en Vaughan Town, en Valdelavilla o Barco de Ávila”, explica Matilda Ciro, directora del programa, por el que ya han pasado 150 alumnos en sus convocatorias de mayo y octubre. En total, cada módulo de seis meses cuesta entre 1.700 y 2.300 euros, en función de las horas lectivas, pero se puede escoger otros dos formatos para realizar el programa: otro particular hecho a medida y el intensivo de verano cuyos seminarios duran dos semanas.
Si se lo quiere tomar aún más en serio, Vaughan dispone de un master en inglés profesional, “la solución definitiva y vitalicia porque no tienen que volver a dar una clase de inglés en la vida”, asegura Richard Vaughan. En concreto, son 2.300 horas: cinco horas diarias de clase en grupos de cinco durante 177 días. ¿Perfil de estudiantes? Entre 23 y 30 años dispuestos a pagar 18.000 euros. Una fuerte inversión por lo que parece una promesa segura. Ya lo sabe: it’s time, don´t forget your English!