El informe destaca que los directivos españoles se sitúan entre los más pesimistas en cuanto a la evolución del empleo en sus propias empresas, sólo superados por los de Francia, Italia e Irlanda. A pesar de todo, el optimismo es superior al del año pasado, cuando el 49% de los empresarios españoles preveían recortes de plantilla.
En la práctica, el número real de empresas que afrontó recortes de personal en 2009 ascendió al 51%, dejando a España en la segunda posición del ranking mundial de mayor número de empresas que redujeron la plantilla, sólo superada por Irlanda.
Por sectores, la actividad de producción (industria, construcción y sector inmobiliario) sufrió los mayores descensos, con un 58% de empresas que redujeron su plantilla, frente al 46% de las empresas de servicios (sanidad, educación, transporte, sector financiero, hostelería, comercio y tecnología).
En el ámbito mundial, por primera vez desde 2003 los negocios que redujeron su plantilla en 2009 superaron a aquellos que la aumentaron, un 8% más de empresas.
SUBIDAS ACORDES A LA INFLACIÓN
Por otra parte, el 45% de las empresas españolas subieron los sueldos en 2010 en línea con la inflación (0,8%), frente al 29% que ha congelado los salarios del año pasado.
En consecuencia, sólo el 14% de las compañías nacionales elevó los honorarios de sus empleados por encima de la inflación, mientras que en el otro extremo el 4% ha reducido la nómina de sus empleados.