Rajoy ante las reprobaciones: “Pierden el tiempo”

17/05/2017

Luis Díez.

Rajoy no fulmina al ministro Catalá, quien no liquida al fiscal Maza, que, a su vez, no mata al fiscal anticorrupción Moix. Y ya se sabe que lo que no mata engorda. En este thiller orientado a proteger a los amigos saqueadores de lo público, también llamados “amigantes” (“amigos mangantes”, en la acepción del filósofo Emilio Lledo), no muere nadie de la cadena de mando. El jefe del Gobierno lo dejó claro en respuesta al Hernando del PSOE en el pleno del Congreso. “No hagan perder el tiempo”, dijo en referencia a sí mismo y a la Cámara propiamente dicha.

Doce horas antes, todos los grupos parlamentarios, con excepción del Popular, votaron una moción del grupo socialista, reprobando al ministro de Justicia Catalá, al fiscal general del Estado y al fiscal Anticorrupción. La votación fue de 207 votos reprobatorios frente a 134 de apoyo a los reprobables. Pero, para el jefe del Gobierno, lo que diga el Parlamento es una pérdida de tiempo. Más le valdría estar callado, silente, contemplativo, en vez de dedicarse a lavar la cabeza de un burro, con el consiguiente derrote de tiempo, agua y jabón. “Tengo plena confianza en ellos”, subrayó Rajoy.

Además, el jefe del Gobierno entiende que los socialistas no son quién para reprobarle a un ministro ni a dos fiscales por los clamorosos indicios de abuso de poder para tapar la corrupción del PP.  En su respuesta les avisó (por segunda vez en una semana) que ellos también acumulan sumarios “con casos que no voy a citar porque agotaría el tiempo”. El aviso significa que una vez más ha ordenado enchufar el ventilador, si bien, duda hacia qué lado orientarlo, a la espera de que el domingo llegue “el pentecostés” y el todavía primer partido de la oposición elija a su líder o, como dicen los graciosos, acuda al traumatólogo a ver si la fractura tiene remedio.

La reprobación del titular de Justicia y de la cúpula de la Fiscalía del Estado refleja la desconfianza de la mayoría abrumadora de la sociedad, a través de sus representantes, elegidos democráticamente, en la imparcialidad de la justicia. La ley no es igual para todos y la justicia, tampoco. La venda sobre los ojos de la señora de la balanza no le tapa los oídos y le permite discernir entre los poderosos y el común. Los primeros, millonarios o no, son impunes e inmunes. Nada más hay que oír sus conversaciones (bastante zafias y asquerosas, por cierto) para confirmarlo.

Pero si la reprobación no surte efecto en el nuevo estilo de mando del jefe de Rajoy (aquel de tanto diálogo y negociación con todas las fuerzas parlamentarias, ¿recuerdan?) y no sirve para recuperar la confianza ciudadana en las instituciones, que es la cuestión de fondo, entonces habrá que buscar otros procedimientos para reafirmar el valor de la democracia y evitar la postración y la indignidad. La moción de censura cacareada por Podemos, podría ser el instrumento para tal fin: la decencia. El Hernando del PSOE sabrá por qué la rechazó de plano antes incluso que el Hernando del PP.

Mientras se hablaba de esta materia en el Pleno, el juez Eloy Velasco, instructor de la trama Púnica y del caso Lezo, era, efectivamente enviado a “escarbar cebollinos”, como quería el imputado y encarcelado expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. El magistrado de la Audiencia Nacional ya no instruirá más. El 1 de junio pasará a la Sala de Apelaciones de la propia Audiencia. La patada para arriba se la dio el miércoles el Consejo del Poder Judicial con los dos votos en contra de los consejeros propuestos por el PSOE. Antes de optar al nuevo destino, Velasco se sintió desbordado y desasistido, viendo cómo en diciembre pasado le retiraban el magistrado de apoyo.

Volviendo al pleno del Congreso, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, reclamó a Rajoy que, al menos, presente ya la reforma para suprimir el fuero a los dos mil políticos protegidos de las instancias judiciales ordinarias. Pero el jefe del Gobierno le contestó que es un asunto complejo que “necesita consenso” y que “no por mucho madrugar amanece más temprano”, de modo que “no hay que correr tanto porque estamos al principio de la legislatura”. Ya veremos.

¿Te ha parecido interesante?

(+3 puntos, 3 votos)

Cargando…