Premio Nobel de Física a “las invenciones innovadoras en el campo de la física láser”.

02/10/2018

diarioabierto.es. La Real Academia de las Ciencias de Suecia concede su galardón a Arthur Ashkin, de Estados Unidos, Gérard Mourou, de Francia, y Donna Strickland, de Canadá.

Según el fallo del jurado de la Academia Sueca, Ashkin ha sido premiado por el desarrollo de “pinzas ópticas y su aplicación a sistemas biológicos”. Mourou y Strickland, la primera mujer en ganar el Nobel de Física en 55 años, han sido galardonados “por su método de generación de pulsos ópticos ultra-cortos y de alta intensidad”.

“Los inventos que se honran este año han revolucionado la física del láser. Objetos extremadamente pequeños y procesos increíblemente rápidos ahora se ven bajo una nueva luz. Los instrumentos de precisión avanzada están abriendo áreas de investigación no exploradas y una multitud de aplicaciones industriales y médicas”, argumenta en un comunicado el jurado.

Arthur Ashkin, que tiene 96 años, inventó unas pinzas ópticas que agarran partículas, átomos, virus y otras células vivas con sus dedos del rayo láser. Esta nueva herramienta permitió a Ashkin realizar un antiguo sueño de ciencia ficción: usar la presión de la radiación de la luz para mover objetos físicos. Tuvo éxito en obtener luz láser para empujar las partículas pequeñas hacia el centro del haz y mantenerlas allí. Un importante avance se produjo en 1987, cuando Ashkin utilizó las pinzas para capturar bacterias vivas sin dañarlas. Inmediatamente comenzó a estudiar sistemas biológicos y pinzas ópticas que ahora son ampliamente utilizados para investigar la maquinaria de la vida.

Por su parte, Gérard Mourou y Donna Strickland han allanado el camino hacia los pulsos de láser más cortos e intensos creados por la humanidad. Su artículo revolucionario fue publicado en 1985 y fue la base de la tesis doctoral de Strickland. Utilizando un enfoque ingenioso, lograron crear pulsos de láser de alta intensidad ultracortos sin destruir el material amplificador. Primero estiraron los pulsos de láser en el tiempo para reducir su potencia máxima, luego los amplificaron y finalmente los comprimieron. Si un pulso es comprimido en el tiempo y se hace más corto, puede reunirse más luz en el mismo pequeño espacio, con lo que la intensidad del pulso aumenta drásticamente. La nueva técnica de Strickland y Mourou, llamado CPA (chirped pulse amplification) pronto se convirtió en estándar para los posteriores láseres de alta intensidad. Sus usos incluyen los millones de cirugías oculares correctivas que se realizan cada año usando los rayos láser más nítidos.

La canadiense dijo que se sentía honrada de ser una de las pocas ganadoras del Nobel de física hasta el momento.

¿Te ha parecido interesante?

(+1 puntos, 1 votos)

Cargando…