El endeudamiento de hogares y empresas se sitúa en mínimos históricos en el primer trimestre de 2026
01:09hPagina …
Las Cuentas Financieras de la Economía Española, publicadas por el Banco de España, muestran que la deuda de los hogares e ISFLSH aumentó hasta los 728.000 millones de euros en el primer trimestre de 2026, desde los 700.000 millones en marzo de 2025. No obstante, en términos relativos al PIB se redujo, al situarse en el 42,5%, el nivel más bajo desde finales de 1999.
[caption id="attachment_699796" align="alignnone" width="874"]
BANCO DE ESPAÑA[/caption]
Por su parte, la deuda consolidada de las empresas aumentó hasta los 1,070 billones de euros en el primer trimestre de 2026, desde los 1,049 billones de euos de marzo 2025. En términos del PIB, la ratio descendió al 62,5%, alcanzando un mínimo no observado desde el tercer trimestre de 2001.
Por su parte, los activos financieros (o riqueza financiera bruta) de los hogares e ISFLSH aumentaron en 261.000 millones con respecto a un año antes y, en términos del PIB, se situaron en 202,3%. La riqueza financiera neta, que se obtiene deduciendo los pasivos de los activos financieros, se situó en 2,659 billones en el primer trimestre de 2026 (155,3% del PIB), lo que supone un aumento respecto al promedio de los últimos trimestres.
En cuanto a la evolución de los saldos de los activos financieros de los hogares e ISFLSH diferenciando por instrumentos, el Banco de España observa un ligero aumento de las participaciones en el capital y en los fondos de inversión, compensado con la evolución a la baja de efectivo y depósitos.
Por tipo de flujo, el avance de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se observa un ligero aumento frente al promedio desde 2022.
Las operaciones acumuladas de cuatro trimestres de los activos financieros totales de los hogares registraron un aumento en el primer trimestre de 2026, situándose en 100.000 millones de euros, lo que representa un 5,8% del PIB, por encima del promedio de los últimos trimestres. Por tipo de instrumento, este aumento se explica principalmente por la mayor inversión en efectivo y depósitos y participaciones en fondos de inversión.
Por el lado del pasivo, se produjo un aumento en las transacciones netas al alcanzar el 2,7% del PIB, frente al 0,7% en promedio desde 2022. Este incremento se explica principalmente por la evolución al alza de los préstamos, que se situaron en el 1,9% del PIB, frente al 0,3% observado en los últimos trimestres.
BANCO DE ESPAÑA[/caption]
Por su parte, la deuda consolidada de las empresas aumentó hasta los 1,070 billones de euros en el primer trimestre de 2026, desde los 1,049 billones de euos de marzo 2025. En términos del PIB, la ratio descendió al 62,5%, alcanzando un mínimo no observado desde el tercer trimestre de 2001.
Por su parte, los activos financieros (o riqueza financiera bruta) de los hogares e ISFLSH aumentaron en 261.000 millones con respecto a un año antes y, en términos del PIB, se situaron en 202,3%. La riqueza financiera neta, que se obtiene deduciendo los pasivos de los activos financieros, se situó en 2,659 billones en el primer trimestre de 2026 (155,3% del PIB), lo que supone un aumento respecto al promedio de los últimos trimestres.
En cuanto a la evolución de los saldos de los activos financieros de los hogares e ISFLSH diferenciando por instrumentos, el Banco de España observa un ligero aumento de las participaciones en el capital y en los fondos de inversión, compensado con la evolución a la baja de efectivo y depósitos.
Por tipo de flujo, el avance de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente las participaciones en el capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se observa un ligero aumento frente al promedio desde 2022.
Las operaciones acumuladas de cuatro trimestres de los activos financieros totales de los hogares registraron un aumento en el primer trimestre de 2026, situándose en 100.000 millones de euros, lo que representa un 5,8% del PIB, por encima del promedio de los últimos trimestres. Por tipo de instrumento, este aumento se explica principalmente por la mayor inversión en efectivo y depósitos y participaciones en fondos de inversión.
Por el lado del pasivo, se produjo un aumento en las transacciones netas al alcanzar el 2,7% del PIB, frente al 0,7% en promedio desde 2022. Este incremento se explica principalmente por la evolución al alza de los préstamos, que se situaron en el 1,9% del PIB, frente al 0,3% observado en los últimos trimestres.





