En el caso español, la excusa de siempre es la inestabilidad, la ausencia de motivos reales para el optimismo. Hoy, además, hemos tenido a Iberdrola y Telefónica en plan profundamente negativo, lo que presiona más a la baja al selectivo.
En el caso del conjunto de Europa, la inacción de la UE en general y del BCE en particular para atajar la guerra que se vive en el mercado monetario es una estupenda excusa para que el Dax se retire a sus cuarteles de invierno, dejando el camino libre a que sea el FTSE británico el que tome el relevo a la hora de tirar del mercado.
Pero tampoco están los británicos para excesivas florituras y aunque lo intentó, poco pudo tirar de unos índices de la Eurozona decididos al repliegue de forma descarada. Durante un rato pareció que el CAC quería acompañar, pero el peso del Dax resultó excesivo. Y digo el Dax porque sigo convencido de que al Ibex no le tienen siquiera en consideración.
Con esta situación, el fin de semana debe proporcionar a los mercados algún aliciente para decidirse a algo, ya sea a subir decididamente o a dejarse caer definitivamente. Si el G-7 lanza uno de sus comunicados habituales lleno de palabras huecas, me temo que la reacción va a ser negativa, pero si los inversores atisban algún tipo de pacto para contener la guerra larvada entre las monedas y para obligar a Europa a decidirse de una vez por los estímulos, es posible que estemos ante otro escenario.
Al cierre, el Dax perdió un 0,49%, el FTSE ganó un 0,01%, el CAC se dejó un 0,25% y el Ibex un 1,18%. Como pueden ver, lo del Ibex va camino de ser preocupante.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.