La sesión de hoy me ha recordado a mi infancia. A esos días en lo que todo parecía ir mal y mi padre, al cabo de un rato de malas noticias, decía aquello de «seguro que además la abuela fuma«, como para quitarle hierro al asunto. Pues eso, hoy la abuela hubiera fumado seguro.
Las Bolsas europeas no están precisamente sobradas de fuerzas tras el estirón que han dado para colocar cómodamente al Dax en máximos y que la señora Merkel pueda presentarse a las elecciones en «plenitud bursátil». Aprovecharon que la Fed no quiso hablar de estímulos para hacer un rápido movimiento que no tuvo continuidad.
Me dirán ustedes que tiene toda la lógica y que yo mismo se lo he explicado: que si los vencimientos de futuros de hoy, que si las elecciones del domingo… ¡¡que si la abuela fuma!!
Y sí, fumó. En el último tramo de la sesión, cuando habían conseguido mantenerse en un efímero equilibrio, se vieron sorprendidas por las declaraciones del presidente de la Fed de San Luis y miembro del FOMC, James Bullard, quien aseguró que la reunión del FOMC de octubre podría traer el comienzo de la retirada de los estímulos en cuanto los datos económicos mejoren un poco, porque en la última reunión el consenso sobre no actuar se tomò «in extremis».
¡¡Plumm!! De un plumazo se desvanecieron las increíbles esperanzas que albergaba el mercado de que la Fed pudiera dejar aparcada la cuestión por más tiempo. Parece mentira que los tipos que se juegan el dinero de medio mundo sean tan infantiles. Hasta ahora creíamos que sólo los niños son capaces de creerse cualquier historia que les cuenten, pero ahora sabemos que los broker, expertos y analistas bursátiles también.
Total, que el movimiento del último minuto fue un cataclismo que dejó a los índices europeos en pérdidas. Se habían pasado toda la sesión dudando por el panorama de difícil gobernabilidad que puede abrirse en Alemania por el empate técnico que arrojan las encuestas y aún así se mantenían en equilibrio, pero Bullard las hizo entrar en pérdidas.
Una excepción. ¡¡El Ibex!! Mientras en ese último minuto todos los índices europeos se despeñaban, el selectivo español aprovechaba la coyuntura para una subida en vertical. Cosas veredes, amigo Sancho. No es que haya más fuerzas por aquí, lo que hay es algo más de ganas o que les tradujo del inglés las declaraciones de Bullard algún político.
Al cierre, el Dax se dejó un 0,21%, el FTSE un 0,44%, el CAC un 0,06% y el Ibex tuvo los bemoles de avanzar un 0,20%. Porque sí, porque la abuela fuma.