Mis indicadores favoritos: Koncorde

20/01/2011

Paquete-Trader es un especulador real Paquete Trader.

Ya hemos visto las figuras fundamentales para mi plan de trading (sobre la marcha irán saliendo algunas más pero esas las iremos explicando a medida que aparezcan porque son menos habituales) y ahora pasaremos a mis indicadores favoritos. Para eso, lo primero que debemos hacer es explicar qué es un indicador y para qué sirve.

Un indicador no es más que un algoritmo matemático que pone en relación determinados aspectos de la cotización de un valor o de un índice y a partir de ahí traza una representación gráfica con la que tratar de “entender” la intencionalidad del mercado. Algunos ponen en relación la cotización del momento con la de hace X periodos, otros con el volumen de negociación, otros con la pendiente descrita en el movimiento descrito por el precio un determinado periodo, otros intentan calibrar si existe sobrecompra o sobreventa, o si estamos en periodo de acumulación o de distribución y otros miden la volatilidad de la cotización del valor. La lectura del precio y la interpretación del indicador nos puede dar pistas sobre la evolución futura del valor.

Ni qué decir tiene que ningún indicador nos asegura nada, pero es una herramienta más a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones de inversión y lo normal es que se tengan en cuenta varios indicadores. Por lo general, sólo entraremos al mercado cuando todos los indicadores que usemos señalen en la misma dirección.

No se asusten, no usaremos más de tres o cuatro y uno de ellos, el volumen, no es un indicador, sino un dato que no requiere interpretación. Sólo se mira y si cumple determinados requisitos da la luz verde para la entrada.

Una vez dicho todo esto, vayamos con mi primer indicador favorito: el Koncorde de Blai5. Este indicador tiene su historia y me detendré un momento en ella porque merece la pena. Blai5 es el nombre de guerra de un español llamado Xavier García, informático de profesión y apasionado del trading (aunque como él mismo dice, no se dedica a ello profesionalmente). Hace ya algunos años, Blai5 se enfrascó en la creación de indicadores y ha creado varias joyas entre las que yo destaco Vigía y Koncorde. Para mi operativa, ambos son fundamentales, si bien Koncorde lo utilizo sin modificaciones y a Vigía le he añadido algunas cosas de mi propia cosecha que han dado origen a un nuevo indicador que veremos más adelante. Por tanto, vayamos con Konkorde.

Donde mejor explicado lo van a encontrar es en la página del propio autor, pero haremos un intento por condensar qué hace esta pequeña maravilla. Existen dos tipos de inversores en el mercado. Por un lado, la mano fuerte, los profesionales, gente dura y aguerrida que mueve mucho dinero en poco tiempo. Y, por otro, la masa, los que van al banco a que les hagan el timo de la estampita con su dinero y, a veces, se lo colocan en acciones. Es la mano débil. La genialidad de Blai5 ha sido conseguir desarrollar un indicador que de un solo vistazo te sugiera qué están haciendo los tiburones y qué está haciendo la masa. Además, lo pone en relación con lo que está haciendo el precio y la propia media del precio. Es una de las mayores virguerías que he visto jamás y está desarrollada por un españolito de a pie que, encima, distribuye el resultado de su ingente esfuerzo de forma casi gratuita. Bajar el código (y lo hay para casi todas las plataformas de graficación) cuesta apenas dos euros que van directamente a parar a un proyecto solidario.

Vayamos a un gráfico para ver mejor como funciona. Se trata de un gráfico que ya hemos visto antes: el triángulo ascendente realizado por el Dax que finalmente fue roto al alza. Lo hemos visto antes sin indicador y ahora lo veremos con el Konkorde:

Ya lo han adivinado. La franja azul representa lo que están haciendo los que “mandan” en el mercado, la franja marrón es un perfil de lo que está haciendo el precio y la franja verde representa a la mano débil, esa que desaparece por completo en momentos de duda y que suele subirse al tren tarde o demasiado pronto.

Seguramente ahora entenderán por qué tomé una posición larga en el Dax en 5.780 puntos en el lugar señalado con la flecha, pero vayamos con la interpretación del indicador en relación al gráfico.

Intencionadamente he colocado el gráfico desde los máximos de diciembre de 2007 para que observen qué diferente actuación tienen unos y otros en el mercado. La quiebra de Lehman Brothers fue una sorpresa para casi todos y cogió a los fuertes dentro del mercado. Los azules estaban presentes en la operativa cuando el pánico se apodera de la mano débil, que en enero de 2008 vende todo lo que tiene y más (verde por debajo de cero). La mano fuerte aún tiene esperanzas de que el episodio no pase a mayores y no sale en estampida. ¿Qué hace? Empapelar al personal cuando regresa al mercado al grito de “tal o cual valor está ya barato”. Los verdes comienzan a aparecer por encima de la media del precio, lo que supone que están tirando del mercado. Y siguen comprando en plena caída, cuando los grandes han deshecho sus posiciones tras llegar al convencimiento de que esto va para largo.

Concentrémonos ahora en el triángulo señalado en el gráfico. ¿Qué hace la mano fuerte? Comprar como locos. ¿Y la mano débil? En ese momento no tiene influencia en el precio puesto que no aparece coronando la montaña marrón. ¿Qué hacen los especuladores en ese periodo? Compran. ¿Yo que soy? Un especulador. ¿Qué hice? Comprar en un lugar próximo a la línea de tendencia tras constatar que los grandes no abandonaban sus posiciones en los retrocesos. Me subí al carro y sigo subido en él por el momento. No me voy a poner todo el mérito de esta entrada, que se produjo en realidad porque mi sistema automático, ése que no me deja pensar, me chivó que era un lugar apropiado para la entrada. Debe estar bien programado.

Como observarán, Koncorde nos da buenas pistas de lo que puede ocurrir. A veces falla, como todos los indicadores del mundo, pero es de gran ayuda a la hora de tomar una decisión crucial y es la de qué valor elegir para una entrada. Imaginemos dos valores con gráfico semejante, con buena proyección de subida y sin resistencias apreciables cercanas. No tenemos dinero ni ganas de jugárnosla en los dos valores, ¿lo jugamos a cara o cruz? Puede ser un método válido, pero yo prefiero mirar Konkorde y elegir el que mejor presencia de mano fuerte ha tenido en los últimos tiempos o, al menos, aquél en el que la mano fuerte ha sido constante desde hace algún tiempo.

Vuelvo a presentarles un gráfico conocido, el de Kingfisher, la cadena de bricolaje británica que ha tardado cinco años en dibujar un HCHi:

Lo ven, ¿verdad? La mano fuerte no ha cedido y sigue acumulando posiciones a pesar de los vaivenes que el precio ha tenido en la última temprada. Me encanta Koncorde. Gracias Blai

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