Los antidepresivos podrían contrarrestar el Alzheimer

25/08/2011

Irene Fernández-Ruiz. Bióloga. Los antidepresivos utilizados comúnmente podrían reducir las placas seniles asociadas con el Alzheimer, según un nuevo estudio en ratones y humanos.

Investigadores de la Universidad de Washington han descubierto que los escáneres cerebrales de las personas que han tomado antidepresivos presentan menos agregados de la proteína beta-amiloide que forman las placas seniles, comparadas con las personas que no han tomado estos medicamentos.

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa incurable y terminal. Se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales debido a que diferentes zonas del cerebro se van atrofiando a medida que las células nerviosas (neuronas) de la corteza cerebral mueren. Y aunque los tratamientos actuales mejoran algo los síntomas, no retardan o detienen el progreso de la enfermedad.

Las causas se esta muerte neuronal aun se desconocen. Las investigaciones suelen asociar la enfermedad a la aparición de placas seniles y ovillos neurofibrilares. Una de las hipótesis que se barajan desde 1991 es que los depósitos de beta amiloide (Aβ) son la causa fundamental de la enfermedad. El beta-amiloide es un fragmento de una proteína más grande llamada Proteína Precursora de Amiloide (en inglés APP). De manera normal, esta proteína es indispensable para el crecimiento y supervivencia de las neuronas. Por procesos aun desconocidos, en la enfermedad de Alzheimer la APP se corta en fragmentos más pequeños, dando lugar entre otros al beta-amiloide. Éste se acumula en el exterior de las neuronas, generándose las placas seniles. Esta hipótesis se apoya en que el gen de la APP se encuentra en el cromosoma 21. Este cromosoma está triplicado en el Síndrome de Down, con lo que estas personas tendrían tres copias de la APP, lo que correlaciona con que casi todas acaban teniendo Alzheimer hacia los 40 años. Además, en ratones que llevan una copia del gen mutado de la APP humana desarrollan placas amiloides y síntomas similares a los del Alzheimer.

Pero además de la beta amiloide, también se produce la acumulación de la proteína Tau. Esta proteína estabiliza los microtúbulos del citoesqueleto de las neuronas. El citoesqueleto es una estructura que da soporte a la célula, además de servir de vía para el transporte de nutrientes y moléculas desde el cuerpo de la neurona hasta el final del axón. En el Alzheimer, Tau  sufre cambios bioquímicos que hacen que se agregue y forme ovillos neurofibrilares que desintegran este sistema de transporte.

En el estudio, publicado esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Science, utilizaron tres tipos diferentes de antidepresivos, todos inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS). Lo que hacen es bloquear la recaptura de la serotonina hacia el interior de la neurona. De esta forma, estos antidepresivos aumentan los niveles circulantes en el cerebro de este neurotransmisor, permitiendo una mejoría en las comunicaciones entre las neuronas. Ya que se ha comprobado que el incorrecto funcionamiento de las comunicaciones neuronales debidas a irregularidades con la serotonina correlaciona con muchas enfermedades psicológicos como la depresión, o el Trastorno obsesivo-compulsivo. Estos antidepresivos son además los más prescritos en la mayoría de países.

Utilizaron ratones modificados genéticamente para que produjeran en exceso la proteína beta-amilode humana y les administraron los tres tipos de antidepresivos. Tras una sola dosis de antidepresivos, los niveles de beta-amiloide disminuyeron en el fluido que rodea a las neuronas. Y tras un día entero de recibir el tratamiento, los niveles de beta-amiloide cayeron prácticamente un cuarto. La administración a largo plazo tuvo un efecto aun mayor. Aquellos ratones que tomaron los antidepresivos durante cuatro meses tenían aproximadamente la mitad de beta-amiloide en el cerebro que los ratones que no habían tomado el medicamento.tambien consiguieron disminuir los niveles de beta-amiloide al administrar serotonina directamente en el hipocampo. Esto sugiere que es la señalización a través de la serotonina laque se asocia a menores niveles de beta-amiloide.

Para comprobar si los antidepresivos tenían el mismo efecto en las personas, los investigadores escanearon el cerebro de 186 ancianos sin problemas cognitivos y buscaron signos de placas beta-amiloides. Para ello, utilizaron un compuesto denominado PIB (en inglés, Pittsburgh Compound B) que se une a los agregados de beta-amiloide, lo que se puede ver posteriormente en el escáner PET. De todos los voluntarios, 52 habían tomado antidepresivos los últimos cinco años. Y en estas personas es donde se encontró aproximadamente la mitad de beta-amiloide en el cerebro que en las personas que no habían tomado antidepresivos. Y además, la duración del tratamiento con antidepresivos correlacionaba con la densidad de las placas, a mayor duración del tratamiento, menor era la placa.

Aunque aun sería prematuro afirmar que los antidepresivos protegen contra la acumulación de beta-amiloide o que menos placas se traducen en menor enfermedad, lo que sí pone de relieve este trabajo es la asociación entre antidepresivos y la beta-amiloide. Y si realmente los antidepresivos disminuyeran las placas de beta-amiloide, aun no se sabe cómo afectan los niveles de beta-amiloide en el cerebro y cómo afectaría su reducción en la capacidad cognitiva. Por ello, los autores de este estudio quieren centrarse en comprobar el efecto de dosis altas de antidepresivos en los niveles de beta-amiloide en el fluido cerebroespinal de individuos sanos. Aunque estos resultados hay que tomarlos con mucha precaución, la profundización en estos hallazgos podría llevar hacia una forma de prevención y tratamiento del Alzheimer relativamente segura.

Articulo:

Proceedings of the National Academy of Science. John R. Cirrito, Brianne M. Disabato, Jessica L. Restivo, Deborah K. Verges, Whitney D. Goebel, Anshul Sathyan, Davinder Hayreh, Gina D’Angelo, Tammie Benzinger, Hyejin Yoon, Jungsu Kim, John C. Morris, Mark A. Mintun, and Yvette I. Sheline. Serotonin signaling is associated with lower amyloid-β levels and plaques in transgenic mice and humans. Published ahead of print August 22, 2011, doi:10.1073/pnas.1107411108

¿Te ha parecido interesante?

(0 puntos, 4 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.