Estaban los índices americanos al borde del abismo y surgió un flash de Reuter que rezaba: «Greece, IMF, BCE, EU deal close». Cinco palabras en lenguaje críptico fueron capaces de cambiar el curso de los acontecimientos. Tras la desazón de la mañana, los protagonistas de la «tragedia griega» están a punto de cerrar un nuevo acto, supongo que de fe más que de cualquier otra cosa.
El caso es que las cotizaciones se recuperaron drásticamente y los índices recuperaron la mitad de lo perdido en apenas unos minutos. Para que luego digan que no hay fe en este mundo, porque lo hicieron a pesar de que el siguiente flash de la misma agencia decía que los contactos entre Grecia y la «troika» continuarán mañana.
Si están cerca de un acuerdo, el mercado se alegra, pero si Finlandia exige garantías el mercado retrocede. Y si Alemania tiene problemas para conseguir el apoyo mayoritario del Bundestag al rescate, el mercado cae. Por tanto, que exista un acuerdo con Grecia ya solo es un factor más entre los múltiples que el mercado pondera en sus precios. Cierto que es el factor fundamental, pero de nada servirá el acuerdo si la señora Merkel no logra convencer a sus socios del FPD de que apoyen el rescate. ¿Ven cómo se ha perdido demasiado tiempo y las cosas se han enquistado mucho más de lo recomendable?
En fin, vayamos con lo estrictamente bursátil y desde esa óptica parece, sólo parece, que al mercado le gusta que el acuerdo pueda estar próximo. Si han recortado en la mitad las pérdidas en apenas unos minutos, no quiero pensar lo que pueden hacer cuando se certifique la existencia de un acuerdo… Aunque, bien pensado, a lo peor se ponen entonces a hacerse las preguntas que yo me hago y caen con estrépito.
Vamos, que la cosa no está nada fácil, pero al menos el S&P 500 ha vuelto a cerrar los encima de los 1.200 puntos. Una barrera que técnicamente no es nada, pero que psicológicamente se antoja muy importante ya que mantiene al índice por encima de la directriz bajista por tercer día consecutivo. No es para lanzar las campanas al vuelo, pero algo es algo.
Del resto, destacar que el Nasdaq Composite llegó a estar de nuevo en positivo y que Apple ha vuelto a marcar máximo histórico en plena crisis. Está visto que hay valores inmunes a cualquier caída o eso parece al menos.
Al cierre, el Dow Jones cedió un 0,94%, el S&P 500 un 0,98% y el Nasdaq Composite un 0,36%. Una nimiedad con los números que se manejaban a media sesión. Mañana, más en Grecia, en los mercados europeos y en Wall Street.
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