La sesión en Wall Street ha vuelto a dibujar ese perfil que me gusta tan poco con recuperación de inicio para irse a los infiernos desde mediada la sesión, y eso que tras el cierre europeo hizo un amago de querer irse hacia arriba y «hacernos la del pulpo». El caso es que no lo consiguió y tras dos días seguidos del mismo perfil esto se pone muy feo. Los índices han entrado en una fase descaradamente bajista y parecen no tener ninguna fuerza para salir de esa situación. Lo vemos mejor en un gráfico del S&P 500 en velas de una hora que refleja bastante bien la verticalidad de la caída:
Como se puede apreciar, al comienzo de las caídas el mercado trató de resistir «remando» contra la corriente en la segunda parte de v arias sesiones, pero ha perdido esa capacidad desde hace ya días.
En esta ocasión, los expertos subrayaron que el responsable de la caída en el último tramo fue el dólar, cuya revalorización sienta muy mal a la economía estadounidense, que ha fiado la recuperación a una política de dólar débil que ayude a colocar en los mercados exteriores lo que no se coloca en el mercado interior por la debilidad del consumo. Debemos, no obstante, entender que cuando hablamos de revalorización del dólar en realidad estamos hablando de un debilitamiento notable del euro como consecuencia de la crisis griega y del aumento de las primas de riesgo.
Esta vez es el dólar el que está actuando como refugio, ya que incluso el oro lleva una trayectoria acusadamente descendente desde comienzos de año. La incipiente recuperación económica al otro lado del Atlántico actúa de imán en caso de problemas y el dinero se refugia en la moneda de referencia que, nos guste o no, es el dólar. Curiosamente, el efecto sobre los bolsillos de los ciudadanos europeos es que por esta causa no ven reflejada la caída del precio del petróleo en el precio final de los combustibles.
Para el futuro inmediato, de no mediar un milagro en Europa que nos lleve a los estímulos de forma acelerada, el sentimiento es bajista, los gráficos son bajistas y el análisis es bajista. Posiblemente ahora es cuando es posible que todo sea al revés.
Al cierre, el Dow Jones bajó un 0,50%, el S&P 500 un 0,57% y el Nasdaq Composite un 0,30%. No es por la intensidad de las caídas finales por lo que esto se pone muy feo; es por el perfil y la persistencia en el mismo.

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