I+D+i… nos hablan de la importancia de invertir en investigación y desarrollo, aunque luego los Poderes Públicos recortan estas inversiones… No es fácil apostar por esta partida porque además, sus resultados no son inmediatos, sino más bien a medio-largo plazo. Tampoco es sencillo cuando es una pequeña empresa la que tiene que hacerlo, cuyos presupuestos son más ajustados y hay otras necesidades más inmediatas.
Y sin embargo hay PYMES que tienen en estas tres siglas su razón de ser: es el caso de la andaluza Prototec.
Con estos sevillanos el gesto anodino de mirar un escaparate dejará de ser anodino: han desarrollado un escaparate inteligente que registra y analiza a las personas: puede registrar el color de pelo (o piel), sexo, la edad… Un tanto inquietante, ¿a qué sí? El escaparate inteligente, a través de un logaritmo, registra cuántas personas hay mirando el escaparate, el tiempo que miran, en qué dirección lo hacen y de esta forma, puede mostrarles productos dirigidos a ese perfil de persona concreto. “Mide la tipología del cliente pero estos parámetros no tienen por qué utilizarse con fines comerciales. Por ejemplo, en un mitin político con la misma tecnología puede verse si la gente presta atención al discurso o no”, explica Juan José Giraldo, gerente de la compañía. Esta tecnología ya está implantada en un outlet de la capital hispalense y en la prestigiosa Bang & Olufsen, y la firma está en pleno proceso de comercialización del producto.
La compañía se fundó en 2007 con cuatro socios. Un tiempo después recibieron una ayuda del Campus de la Junta de Andalucía. La compañía se asienta en dos actividades principales: el diseño de productos tecnológicos (el escaparate inteligente es sólo una de sus innovaciones) y otra muy interesante, la de ofrecer sus servicios como un departamento de I+D externo para todas aquellas pequeñas empresas que no se pueden permitir la licencia de disponer de uno: “Hacemos tecnología a medida, en función de lo que necesite el cliente. Pero es difícil abrir este nicho. En España no existe cultura de I+D, se necesitarán décadas para que la gente, poderes incluidos, entiendan que para que la I+D se rentabilice se necesitan años”, explica el gerente.
De las cabezas de estos tecnólogos han salido otras innovaciones como un sistema de monitorización de sensores de detección temprana de terremotos e inundaciones o el denominado “bipedestador”, que permite movimientos en casa, de pie, para personas en sillas de ruedas o unos pantalones que actúan como una batería. El escaparate inteligente cuesta entre 500 y 1000 euros, dependiendo del tipo de cámara que se instale. También cuentan con otra tecnología, denominada Flow Tracking, muy similar a la anterior y que sirve para medir flujos: número de personas, cómo se mueven, etc.
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