Varios mensajes clave se han cruzado en la reunión de este jueves del consejo de administración de IAG que se celebra en Madrid. El grupo aéreo sostiene que Iberia no tiene capacidad de supervivencia sin el plan de transformación que tiene como objetivo que la empresa española reduzca costes y deje de perder del orden del millón de euros al día. Y otro apunte realizado: la liquidez con la que cuenta sólo le permitiría seguir operativa, sin cambios y sin aportaciones, durante cerca de año y medio. No obstante, estas afirmaciones -que se habían escuchado el martes durante el consejo de Iberia- son en gran parte retóricas ya que el grupo está dispuesto a seguir adelante con el plan, con o sin acuerdo con los sindicatos. Pero la división en el consejo se ha hecho patente ya que algunos de los consejeros españoles han sido en alguna medida portavoces de la opinión oficial contraria al plan.
Pero la medicina para enderezar las cuentas de Iberia es muy dura, y a la oposición sindical, la dirección del grupo formado por British Airways e Iberia se enfrenta ahora a la posición del Gobierno de Mariano Rajoy, que considera que la empresa española es «una cuestión de Estado», por lo que está dispuesto a que los miembros del consejo se opongan al plan tal y como está planteado en la actualidad.
Y aunque como estaba previsto no se aprobaron decisiones determinantes sobre el programa estratégico, pero la reunión sirvió para comprobar que la dirección de IAG tiena una posición más dura que el equipo de Iberia y que el Ejecutivo tiene capacidas para agrupar «el voto español». El Ejecutivo cuenta, en primera línea, con Manuel Lagares, que representa a la nacionalizada Bankia, y además, con José Manuel Fernández Norniella, que han expresado su voz contraria al programa.
La situación es más conflictiva para Antonio Vázquez y Rafael Sánchez-Lozano ya que los altos cargos de BA e IAG son más reacios a admitir a los cambios introducidos a lo largo de las negociaciones con lo sindicatos, Y aunque no era previsible una descalificación de ese tipo siempre que se cumpliesen con los objetivos de reducción de costes, la aceptación por parte británica del llamado plan B sigue sin contar con una clra luz verde.
En el momento actual, después de varias intervenciones del titular de Industria, José Manuel Soria, la punta de lanza contra aspectos del plan viene de Fomento, relacionando el futuro de Iberia con el porvenir del turismo y advirtiendo que el recorte de empleo y la pérdida de peso de Iberia no puede ser las bases de la reordenación de la aerolínea. Y aunque Bankia depende de Economía, fuentes consultadas señalan que De Guindos ha dejado el tema en manos de su compañera del consejo de ministros Ana Pastor.
Pastor ha señalado hoy que para el dimensionamiento de Iberia es fundamental preservar la conectividad con América Latina, Canarias, y si se puede, se deben llegar a cabo acuerdos». «El turismo es fundamental para el país, y las compañías están haciendo un esfuerzo enorme. Tengo que conseguir que nuestras empresas viabilidad económico y luego ya entrarán entonces otras empresas», dice
Desde Fomento se señala que la oposición al plan se basa, además de en el fuerte recorte de empleo, en las dudas sobre la repercusión en el papel y el peso de Iberia en el grupo, y en el futuro de una infraestructura emblemática como la madrileña T-4. Pero básicamente lo que el ministerio quiere evitar es que produzca una fuerte conflictividad en la empresa. Detrás están también las cifras del tráfico aéreo en el aeropuerto de Madrid-Barajas, con un descenso del 17,5% en el número de pasajeros en diciembre.
Y, en paralelo, prosiguen las negociaciones sobre el plan con los sindicatos, sin que se hayan producido avances a reseñar en el caso de los contactos con los pilotos. Según medios sindicales, la dirección de la empresa ha recordado que si no se alcanza un pacto se volverá en parte al plan original, 4.500 despidos, y sin que las salidas se produzcan sobre la base del ERE anterior. Y que incluso algunos puntos pueden ser más duros que el del plan A.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.