No es de extrañar que en sectores en los que los usuarios están cansados y descontentos con el trato al cliente que dan las compañías dueñas del cotarro, surjan otras iniciativas empresariales más simpáticas, más cercanas a las necesidades del cliente. Pero lo que tiene valor es que estas aventuras profesionales se den en un sector tan serio como el de la luz. Es el caso de Holaluz, una pyme catalana fundada hace un par de años por tres ingenieros industriales: Oriol Vila, Carlota Pi y Ferran Nogué, los tres con diversas experiencias en el sector de la energía.
Por un lado, como usuarios, estaban descontentos con el servicio ofrecido por los grandes. Por otro, se planteaban algo que puede parecer una perogrullada: si compramos ropa, música, libros o vacaciones por Internet, ¿por qué no hacerlo así también con la luz? De esto surgió esta comercializadora 100% on line. Pero, ¿qué es esto de una comercializadora? En el sector energético intervienen los generadores de electricidad, el transportista (encargado de transportar la energía de alta tensión, Red Eléctrica de España, REE), el distribuidor y la comercializadora. “Ésta última es la encargada de comprar la electricidad en el mercado mayorista y venderla al detalle. Las comercializadoras también alquilan las redes de transporte y distribución, pagando los peajes que determina el Gobierno”, explica Carlota Pi, una de las fundadoras de la empresa, profesora de Mercados Energéticos en la Universidad de Barcelona y con más de 10 años de experiencia en RWE y Nexus Energía.
Y eso es lo que hace holaluz, vender electricidad, sobre todo a PYMES, el grueso de sus clientes de momento, y a particulares. Desde el 1 de enero de 2003 cualquier cliente puede escoger su proveedor de electricidad aunque esta liberalización tiene alguna que otra pequeña trampa: mercado libre sí, pero coexistiendo con uno regulado subvencionado con la tarifa TUR del Gobierno (Tarifa eléctrica de Último Recurso, la que tienen la mayoría de los hogares): “Nos resulta muy complicado competir con esa tarifa, por eso nos comprometemos a igualarla y además, proporcionar servicios de valor añadido que no dan el resto de las grandes. Pero en breve, ofreceremos también descuentos a los particulares”, explica Pi. ¿Qué otros servicios de valor añadido son esos? Pues por ejemplo, facturación por mes (12 meses, 12 facturas); sin sorpresas, ya que se envían pre-facturas al cliente, etc. A quienes sí ofrecen descuentos es a los clientes pequeñas y medianas empresas, descuentos que consiguen sobre todo optimizando los recursos: “Ellos si están ahorrando dinero, hasta un 30% en las facturas”, aclara. Ya tienen más de mil clientes y quieren llegar a unos5.000 a finales de este año.
La empresa se ha apuntado además, algún que otro reconocimiento: Carlota Pi, por ejemplo, se llevó el prermio StartUp Day de la red Womenalia.
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