Según ha comunicado la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la cartera está formada por créditos y préstamos sin garantías, descuentos de efectos y tarjetas en situación fallida. El precio de la operación ha sido del 3,7% del nominal (21,3 millones de euros).
El banco, fruto de la fusión de Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, informa de que en el último trimestre de 2012 se inició el proceso de venta, en el que participaron un elevado número de fondos y entidades especializadas nacionales e internacionales.
La operación se enmarca en el proceso de capitalización de Liberbank. En este marco, aportará a finales de febrero activos tóxicos por 340 millones de euros a la Sociedad de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb) e intentará buscar otros 250 millones por la venta de activos en operaciones como esta venta de fallidos.