«¡Conseguido! El Consejo Europeo ha acordado unas perspectivas financieras para el resto de la década. Valía la pena esperar», ha anunciado el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en su cuenta de Twitter.
El acuerdo representa el triunfo de los contribuyentes netos, liderados por Reino Unido y Alemania, que reclamaban más ajustes en línea con la austeridad que Bruselas exige a los Estados miembros. Y es una derrota para el presidente galo, François Hollande, que defendía un presupuesto ambicioso que favoreciera el crecimiento.
Finalmente, el techo de gasto para los próximos siete años se sitúa en 960.000 millones de euros, 12.000 millones menos que en la anterior propuesta de Van Rompuy y 34.000 millones menos que en las actuales perspectiva financieras 2007-2013.
Además, el nivel de pagos se reduce hasta 908.000 millones de euros para contentar las reivindicaciones del primer ministro británico, David Cameron, cuya prensa nacional le considera ya el auténtico vencedor de la cumbre.
España sale satisfecha de las negociaciones porque considera que se mantendrá como receptora neto de ayudas europeas durante los próximos siete años. Ello mejora incluso las expectativas del Gobierno de Mariano Rajoy, que esperaba convertirse en contribuyente neto durante el periodo 2014-2020.
El siguiente paso será la negociación con la Eurocámara, que debe ratificar las cuentas. Su presidente, Martin Schulz, ya avisó este jueves de que no aprobaría unas cuentas con tan gran desfase entre compromisos y pagos por considerar que provocaría un fuerte déficit.
La Eurocámara, con poder de veto, lo rechaza
Sin embargo, la euforia inicial parece haberse enfriado después de que la Eurocámara, que tiene poder de veto, haya rechazado el acuerdo. Los principales grupos políticos de la Eurocámara –populares, socialistas, liberales y verdes– han hecho público un comunicado conjunto en el que expresan su rechazo al acuerdo sobre el presupuesto de la UE para 2014-2020 alcanzado por los líderes europeos por considerar que debilitará la economía comunitaria.
El compromiso sobre el marco financiero necesita el visto bueno del Parlamento Europeo para entrar en vigor. Si los eurodiputados lo tumban se volvería a un sistema de presupuestos anuales que multiplicaría las batallas e impediría la planificación a largo plazo de las inversiones.
«Este acuerdo no fortalecerá la competitividad de la economía europea sino que la debilitará», han lamentado los portavoces de los cuatro grupos políticos. «El Parlamento Europeo no puede aceptar el acuerdo de hoy en el Consejo Europeo tal y como está», han avisado, al tiempo que lamentaban que el presidente, Herman Van Rompuy, ha rechazado negociar con ellos durante los últimos meses.
«Las auténticas negociaciones empezarán ahora con el Parlamento Europeo. Vamos a mantener las prioridades que hemos anunciado muchas veces», han asegurado.
La Eurocámara lamenta en primer lugar que los líderes europeos hayan pactado un presupuesto que «podría provocar un déficit estructural» por la gran diferencia entre compromisos y pagos. Los eurodiputados reclamarán además flexibilidad para poder trasladar el dinero entre partidas y años, una cláusula de revisión para dentro de dos o tres años y más énfasis en el gasto orientado a la competitividad.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.