La construcción de un «hotel flotante» para la empresa mexicana Pemex iba a ser una tabla de salvación de los astilleros de Vigo, y tanto los públicos como los privados. Pero este sustantivo precontrato se ha enfrentado a importantes obstáculos que han estado en varias ocasiones a punto de que la petrolera diera por fracasadas las negociaciones, ahora uno de esos problemas empieza a despejarse.
Mientras que el socio público, Navantia, contaba con financiación, el privado, Barreras, ha tenido que afrontar un largo proceso hasta conseguir ese imprescindible requisito; los avales exigidos por Pemex para cerrar el acuerdo. Además la petrolera ha aceptado una prórroga en el plazo para conseguir los avales que expira a finales de abril, pero ese tiempo adicional no va ser necesario.
Pemex, Navantia y Barreras firmaron el pasado septiembre un acuerdo para la construcción de dos buques-hotel por un importe de 300 millones de euros. Los barcos tendrán 131 metros de eslora, 27 de manga, alcanzan los 12 nudos de velocidad, y tendrán capacidad para 600 personas. Los cálculos iniciales apuntan a que darán empleo a unas 3.000 personas en el sector naval.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.