Se podía haber esperado más de la espectacular sesión de ida y vuelta del viernes en Wall Street, pero lo cierto es que los ánimos de los inversores no están demasiado boyantes.
Obama ha firmado el decreto que da paso al recorte presupuestario y las perspectivas de un acuerdo rápido al otro lado del Atlántico son cada vez menos, lo que preocupa sobremanera en la Vieja Europa. En cierto modo, si ha quedado claro que Europa no puede liderar la recuperación, que el líder atraviese por problemas hace que los nervios estén a flor de piel.
Si además el PMI de servicios chino ha sido algo peor de lo previsto y las medidas del gobierno para prevenir una burbuja inmobiliaria están haciendo que la construcción de viviendas se retraiga, los miedos se duplican, porque China es la otra «gran esperanza blanca».
Lo único que está claro es que en Europa no vamos a tirar del carro mundial. Que hoy se haya reunido el Eurogrupo para evaluar si España ha cumplido las condiciones del rescate bancario dice todo lo que hay que decir. Hay que reunir a toda la «banda» para escuchar a los técnicos de la «troika». ¿Por qué no se ha enviado el informe por correo electrónico a quien lo tenga que tener y punto? Las conclusiones no deben ser las del Eurogrupo, sino las de las troika, digo yo. Por eso Europa va siempre por detrás en todo. Somos paquidérmicos y va a peor.
Pero es que encima se está metiendo presión a la caldera. El panorama político italiano es cada vez más complejo y las posibilidades de que haya que ir a unas nuevas elecciones son cada vez mayores. Al menos, eso es lo que nos están haciendo ver aunque tengo para mí por cierto que no llegará el agua al río y los de Grillo pactarán con Bersani finalmente para evitar el bloqueo en el Senado.
Pero mientras llega el acuerdo, la prima de riesgo italiana sube como la espuma y ya está a solo 23 puntos de la española, cuando antes de las elecciones rondaba los 100, punto arriba punto abajo. La rentabilidad del bono español en el secundario hoy es del 5,09% y la del italiano del 4,86%.
Es destacable que en el contexto negativo de la jornada, la prima de riesgo española y la rentabilidad de nuestro bono haya evolucionado de forma positiva. Los comentarios de Moody’s destacando la bondad del dato de déficit han sido muy oportunos y hacen que todas las presiones se centren en Italia.
Pero, ya saben, nada de esto importará un carajo cuando los que mandan decidan que ya hemos llegado a donde había que llegar y que es hora de salir hacia delante. Ese día subiremos a los cielos incluso si en Italia es imposible formar gobierno, incluso si Obama firma otro secuestro presupuestario e incluso si en China no se construye una sola casa. Pero, mientras tanto, sirve como excusa.
Al cierre, todo muy rarito. El Dax perdió un 0,21% y el FTSE un 0,52%. En cambio, el CAC subió un 0,27% y el Ibex un 0,72%. De locos.
PD.- Prometo que algún día, aprovechando lo de Pescanova, voy a hablar de las recomendaciones de analistas fundamentales, esos señores que lo basan todo en las cuentas de la empresa y que no se percatan de que está al borde del concurso…
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.