Aumenta la tensión en las cajas al acercarse el fin de año

20/12/2010

Salvador Arancibia. Las últimas advertencias del subgobernador del Banco de España a las cajas de ahorros para que aceleren sus procesos de integración total han caído como un jarro de agua fría y las conversaciones sobre nuevas fusiones y ‘segundas vueltas’ han resurgido.

Se acaba el año y con él, en principio, las posibilidades de que entidades con problemas de solvencia se dirijan al FROB en busca de ayudas para sortear la crisis. Por eso no hacen sino aumentar los comentarios sobre posibles nuevas operaciones de concentración entre distintas cajas y acerca de la situación real por la que atraviesan algunas de las cajas que forman parte de algún SIP.

En los últimos días ha vuelto a hablarse de la posible fusión de las tres cajas vascas, más por necesidades de fondos para hacer frente a la situación de alguna de ellas que porque hayan desaparecido los problemas políticos que impidieron que se llevara a cabo hace ya un par de años. El convencimiento de que esta vez si va en serio está muy generalizado entre las propias cajas y de hecho en las reuniones que se vienen celebrando estos días con motivo de las fiestas navideñas es el mayor motivo de las conversaciones informales. Claro que, según quien lo cuente, el problema radica en una u otra caja.

Efectivamente de las tres cajas vascas, BBK, Kuktxa y Vital, la idea más generalizada es que la de Álava, la más pequeña, es la que menos problemas plantea en el terreno de la solvencia y la morosidad y que serían las otras dos las que estarían pasando momentos relativamente delicados. Por motivos distintos.

La BBK porque la absorción de Caja Sur va a ser más difícil de lo que habían planificado cuando ganaron la subasta convocada por el Banco de España tras la intervención de la caja cordobesa. En los meses transcurridos desde la intervención, a principios del verano, hasta ahora la administración temporal de la entidad fue descubriendo una realidad peor de lo que habían detectado en la inspección del Banco de España. La compra se hizo con unos supuestos mejores de los reales y ello estaría complicando la situación. La BBK querría más ayudas pero sería difícil de justificar en la actualidad.

Por su parte la Kuktxa, la caja cuyo origen está en Guipúzcoa, también tiene sus problemas parece que debido a una política demasiado agresiva en el terreno inmobiliario que le habría llevado, por ejemplo, a tener una morosidad en la región de Murcia más elevada que la que tiene la propia Caja Murcia, que es la entidad relevante de esa comunidad autónoma.

También en el SIP liderado por Caja Madrid, en el que están integradas Bancaja, Laietana, Insular de Canarias, Caja Ávila, Caja Segovia y Caja Rioja hay movimientos y discusiones. Los equipos de consultores que han estado analizando a las entidades ya han terminado su trabajo y la discusión ahora se centra en si se sacan a la luz todos los problemas detectados, mayores de los previstos inicialmente, o se trata de ir resolviéndolos poco a poco.

En Caja Madrid son partidarios de lo primero porque entienden que es mejor ponerse una vez colorado que ciento amarillo… sobre todo si no son ellos quienes cambien de color. Efectivamente esta parece ser la tónica imperante. En Granada, el vicepresidente de Caja Madrid, Virgilio Zapatero, que sustituyó a Rodrigo Rato que no pudo acudir a unas jornadas, aceptó, hablando de las cajas en conjunto,  equivocaciones en la gestión ya que ”si somos expertos en riesgos deberíamos habernos dado cuenta del excesivo riesgo inmobiliario” en que estaban incurriendo. Claro que ni él mismo ni el presidente de Caja Madrid estaban en el sector de las cajas de ahorros cuando se aceptó ese excesivo riesgo.

¿Te ha parecido interesante?

(Sin votos)

Cargando…

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.