O muy raro o muy claro

13/03/2013

Miguel Larrañaga. Lo que han hecho hoy las Bolsas europeas es o muy raro o muy claro, que nunca se sabe. Caer y amagar con empezar la corrección desde ahora mismo para recuperar en el último tramo y dejar de nuevo el suspense.

Los problemas, va comienzan a aparecer por donde menos se espera y ahí es donde está el quid de la cuestión. Los ojos están clavados ahora en el Commerzbank alemán, del que se prevé que tenga que ampliar capital para saneamientos de su balance y han comenzado las especulaciones sobre que las cantidades finales serán muy superiores a lo previsto inicialmente.

Es sólo un banco, me dirán ustedes. Y no les faltará razón. Pero es un banco alemán y pone el dedo en una llaga que lleva abierta mucho tiempo, la de la salud real de la banca de la locomotora europea. Ahora muchos recuerdan la lucha titánica de Frau Nien por conseguir que los bancos de los lander, el equivalente teutón a nuestras cajas y equivalente en todos los sentidos incluido el de una gestión política pavorosa, quedarán fuera de la supervisión directa del BCE.

¿Qué esconde la banca alemana que tanto quiere ocultar la señora Merkel? La banca grande, la controlada por los mercados de valores esconde poco o nada, pero sí es cierto que está afectada por resultados mucho peores de lo que cabría esperar en un sistema teóricamente saneado. Los resultados del Deutsche Bank no fueron precisamente de lo mejor que pueda encontrarse en los últimos trimestres y los del Commerzbank acaparan ahora toda la atención. Y siempre que el río suena, suele llevar agua, así que cuidado.

Pero lo peor de todo es que este asunto arrastró a los mercados, los hundió en un pozo de pérdidas realmente importante a media sesión y al final el que ha salido adelante ha sido el propio Dax. Tiene bemoles que diría el otro.

Cuentan que es porque la subasta alemana de deuda ha fortalecido la confianza en Alemania, pero para mí tengo por cierto que lo que ha hecho es poner el énfasis en una desconfianza bastante clara en la deuda italiana que se subastaba al mismo tiempo.   y al final, la desconfianza en Italia es desconfianza en el euro y en la propia Alemania en el último extremo. Es un juego perverso.

Y como quiera que Wall Street vivió una apertura con buenos datos macroeconómicos, las pédidas se aminoraron en el último tramo y la cosa quedó en términos razonables cuantitativamente hablando. Eso sí, la cara de más de uno es de no comprender nada, y me incluyo en el grupo.

Al cierre, el Dax logró unas mínimas ganancias del 0,06%, en tanto que el FTSE perdía un 0,45%, el CAC un 0,10% y el Ibex un 0,40%. Al selectivo español no le ayudó en absoluto el mal día de Inditex tras presentar unos resultados que según parece no han gustado al mercado.

¿Te ha parecido interesante?

(+5 puntos, 5 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.