Justo en el día en el que la Comisión Europea nos enmienda la plana y asegura que seguiremos en recesión también en 2014, el Ibex se dispara más de un 3% con los bancos subiendo de lo lindo.
¿Me he perdido algo? Pues en realidad no. Lo que ocurre es, sencillamente, que el mercado le importa un bledo si España crece o no en 2014, y que los diga la Comisión Europea le preocupa exactamente lo mismo que si lo dijera mi abuela. Todos saben que las previsiones, las de unos y las de otros, no son de fiar, así que por una vez han decidido ignorarlas.
Pero no se trata de una decisión autónoma y sin más. Como reza el viejo dicho del periodismo, «no dejes que la verdad te estropee un buen titular», lo que en lenguaje del mercado viene a ser «no dejes que Olli Rehn te estroopee la noticia que llevabas meses esperando».
Y sí, ha ocurrido. La troika estudia seriamente ampliar los plazos de devolución de las ayudas concedidas a Portugal y a Irlanda hasta en siete años. Esa es la clave de todo lo ocurrido.
Por fin alguien parece dispuesto a «aliviar» la presión sobre estos dos países y, por ende, sobre todos aquellos que atraviesan por dificultades. Y como quiera que el sector bancario español tiene un pie y parte de la pierna hundidos en el barro portugués, cualquier cosa que contribuya a calmar un poco las cosas en el país vecino les viene de perlas.
Esta es la razón por la que las cotizaciones bancarias se han disparado. No porque quieran llevarle la contraria al señor Rehn. Así hemos visto al Santander subir más del 5% y al BBVA y Caixabank rozar esa cota. Subidas propias de chicharrillos para las tres mayores entidades financieras de España.
A muchos les habrá gustado, pero debo decir que a mí no me parece muy positivo que los grandes valores se desboquen de esta forma. En el mercado, alguien debe mantener siempre la calma y esa tarea la deben realizar los grandes valores, pero por lo que se ve hoy no tocaba. Se han subido al carro de la euforia y han tirado con fuerza mano con mano con las constructoras.
Que nadie se llame a engaño luego si terminan por bajar dentro de unos días con la misma fuerza. Cuando uno adopta posturas de chicharro es para bien y para mal.
¿Y en el resto de Europa? Pues en todas las plazas ha dominado el optimismo desde primera hora, alentado también por el buen dato de exportaciones publicado en China, del que los analistas sacan la conclusión de que la industria de ese país recupera velocidad de crucero.
Al cierre, el Dax avanzó un 2,27%, el FTSE un 1,17%, el CAC un 1,99% y el Ibex un 3,35%. Todo demasiado bonito para ser verdad.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.