La fuerte apuesta de Acciona por las energías renovables, que tuvo lugar en el contexto de la ruptura de las relaciones con Enel, su socio en Endesa, presentó dos caras, una positiva y otra negativa. La primera fue el precio pactado y pagado, pese a la cotización a la baja de la eléctrica, pero el lado negativo se tradujo en que el grupo que controla la familia Entrecanales se quedó con unos activos -los de energías verdes de la antigua empresa pública- que después iban a verse devaluados.
Y es que se trata de una inversión que ahora, con los cambios normativos, se ha convertido en todo un reto para una compañía que, desde entonces, cuenta con un perfil más energético que constructor o de empresa de infraestructuras y de servicios. A unas normas negativas que se aprobaron al final de la pasada legislatura han seguido otros decretos que en parte son demoledores para las retribuciones previstas a estos activos, frente a las perspectivas anteriores y con las que se hicieron los cálculos de los proyectos de inversión. Y todo no queda ahí, ya que la remodelación del sistema eléctrico no ha hecho mas que empezar, y la ley que fijará un nuevo modelo energético puede recortar aún más las primas a las energías verdes.
Ahora, con el expediente de regulación de empleo (ERE) para división de energías renovables, que negociará con los sindicatos a partir de esta semana, intenta adaptar esta área al nuevo entorno, lo que previsiblemente mejorará las posibilidades de colocar un paquete entre accionistas institucionales. Un objetivo nada fácil, si se tiene en cuenta que las incertidumbres continúan, lo que impide un clara valoración, y que un grupo como FCC también se ha enfrentado al mismo obstáculo para vender una participación de su área energética, pese a que con anterioridad había alcanzado un preacuerdo con la japonesa Mitsui.
En este contexto, la empresa está acelerando la materialización de los objetivos contenidos en el plan de acción 2013-2014 que anunció el pasado 1 de marzo. Entre ellos se encuentra una reducción de los planes de inversión, entre 345 y 390 megavatios en el citado periodo, que implica un recorte de inversiones entre 550 y 630 millones de euros, es decir, casi la mitad del programa previsto. Como señalan los analistas, Acciona necesita una nueva estrategia y la está diseñando y materializando.
Una estrategia que comprende, asimismo, desinversiones entre 500 y 1.000 millones de euros, lo que podría afectar, además de la división de energías renovables, a las participaciones en negocios o países, en los que Acciona no tenga una presencia mayoritaria, como algunas sociedades en Canadá. Este conjunto es añadido al recorte de dividendos, que se ha trasladado a un recorte del dividendo por acción en 12% hasta 2,65 euros por título.
El cambio en el escenario de las renovables ha supuesto además un fuerte castigo en Bolsa, que sólo en una pequeña parte se ha mitigado en las últimas jornadas. Acciona cerró el viernes a 46,47 euros por título, con lo que en el año se deja un 16%.
El grupo cifra entre 160 y 170 millones de euros el impacto de la nueva normativa energética en su beneficio bruto. Es un importe similar al beneficio antes de impuestos de su división de energía (segunda fuente de ingresos y primera por generación de Ebitda) . Acciona Energía generó el 78,5% del Ebitda de la compañía en 2012, frente al 72% de un año antes, y el 30% de los ingresos (un 24% en 2011). En concreto,facturó 2.107 millones de euros
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