La supervisión bancaria única, que Fernando Restoy, subgobernador del Banco de España, califica como “la reforma de mayor calado en la Unión Europea desde la introducción del euro”, debe ser acompañada por un mecanismo común de resolución de las entidades financieras con problemas. Ese sistema de gestión de crisis financieras debe ser gobernado por una autoridad independiente, en estrecha conexión con el supervisor único, que debería estar operativa al mismo tiempo que éste, en julio de 2014.
Fernando Restoy deja muy claro que Europa exige que los rescates de las entidades financieras con problemas deben ser asumidos por fondos de resolución que se nutran de aportaciones del propio sector financiero. Aunque el subgobernador del Banco de España no ha utilizado el término, todos los asistentes a la presentación del último trabajo de la Fundación de Estudios Financieros, “La arquitectura institucional de la refundación del euro”, asumen que se refiere a mecanismos similares a las derramas que los bancos españoles han tenido que realizar al Fondo de Garantía de Depósitos para que se proporcione liquidez a los titulares de participaciones preferentes comercializadas por entidades ahora nacionalizadas (Bankia, CatalunyaCaixa, NCG Banco).
“La apelación al contribuyente debe reservarse para situaciones muy excepcionales”, enfatiza el subgobernador del Banco de España. Restoy critica que la crisis haya provocado una fragmentación de los mercados financieros, justo cuando se caminaba hacia un mercado único. Y asume que la unión bancaria supone una cesión de soberanía por parte de los Estados y de los supervisores nacionales.
El euro, ligado a la crisis
En la presentación de la obra, dirigida por Fernando Fernández Méndez, profesor del IE Business School y director de la Cátedra del Sistema Financiero Internacional, el presidente de la Fundación de Estudios Financieros, Juan Carlos Ureta, señala que “es prematuro dar por cerrada la crisis de la eurozona”. También cree que “la supervivencia del euro está vinculada a la capacidad para superar la crisis económica”.
Fernando Fernández subraya que “los problemas de España no podrán resolverse si avanza en la unión bancaria, fiscal y económica de Europa”. Considera que la crisis “es fruto de los errores de diseño institucional de la Unión Europea en el Tratado de Maastricht” y que “la Unión Europea Monetaria, tal como se diseñó inicialmente, ha muerto”. No obstante, “el euro ya no está en peligro”.
El director del estudio de la Fundación de Estudios Financieros señala varias conclusiones de los trabajos de una decena de expertos:
1.-Es necesario avanzar “decididamente” en la unión bancaria, fiscal y económica, que requerirá una mayor integración política de la Eurozona.
2.-Las reglas han de ser comunes para todos los Estados miembros, y las consecuencias, incluidas las sanciones por incumplimiento, también.
3.-La puesta en marcha de la unión bancaria es “un paso definitivo y un salto cualitativo” hacia la construcción de un auténtico sector financiero europeo, con reglas iguales para todos y donde las entidades competirán por solvencia y rentabilidad en condiciones de igualdad, “sin contar con la garantía implícita de su Tesoro nacional”.
4.-La Eurozona ha dejado atrás el riesgo de ruptura, pero no la crisis económica. Es necesario un modelo de política económica que “combine austeridad fiscal con solidaridad, y reformas estructurales con medidas de crecimiento”.
5.-Es “trascendental” trasladar a la opinión pública los grandes beneficios que derivan de la pertenencia al euro, ya que esa comprensión es necesaria para asumir los esfuerzos y los ajustes que impone la moneda única: “En el euro, y en el cumplimiento de las reglas que exige, está la solución a nuestros problemas”.
“Toca hacer pedagogía y política con mayúsculas”, concluye el trabajo de la Fundación de Estudios Financieros.