El caso es que hasta ese momento, no es que las Bolsas tuvieran el pulso débil, es que prácticamente estaban desahuciadas, con bajadas generalizadas que eran más profundas cuanto más periférico fuera el mercado.
Pero cuando el Instituto ZEW dio a conocer el dato de la confianza de los empresarios alemanes, que no solo fue malo sino que dice bien a las claras que el empresariado alemán está con el agua al cuello, el mercado volvió a a esperar que esto ablande definitivamente a los políticos alemanes y que sean más proclives a los estímulos.
Hasta ese momento, en el mercado había imperado el «sálvese quien pueda». La ampliación de capital de Commerzbank dejó de ser un rumor y pasó a ser noticia, mala porque la ecuación deja las nuevas acciones a la mitad del precio que reflejaba la cotización y ha hundido el valor en Bolsa (hoy ha caído más del 6%).
Al tiempo, que la UE siga dando vueltas a cómo van a pagar los grandes depositantes los rescates de los bancos en apuros sigue teniendo de los nervios a más de uno porque la sombra de que al final todos los clientes de un banco en crisis terminen por pagar el asunto, como se intentó en Chipre, sigue acechando.
Afortunadamente, las buenas noticias vinieron de la parte española. La subasta del Tesoro fue un nuevo éxito y, sobre todo, el mercado espera que de un momento a otro se anuncie una nueva emisión sindicada, sin subasta, para la que los inversores estarían ya haciendo peticiones.
Diversas fuentes sitúan entre 15.000 y 20.000 millones de euros la demanda que ha suscitado esta emisión sindicada, lo que permitiría a España afrontar relajadamente muchos vencimientos de los próximos meses. Se comenta que el Tesoro colocará entre 7.000 y 8.000 millones por este procedimiento y que los tipos de interés van a ser mucho menores de lo previsto en la programación anual, lo que siempre es una buena noticia.
Pero no por esas se animó el Ibex a capitanear a Europa. Cuando un índice no puede, no puede y punto. El selectivo español sigue intentando sin éxito enfrentarse a la banda superior del canal bajista que dibuja desde hace meses y tiene en esta zona un momento decisivo. Si rompe al alza podría irse muy arriba, pero le va a costar un mundo.
Para que se den las condiciones para la ruptura se me antoja imprescindible que el bono a 10 años baje con claridad del 4% en el secundario, pero mientras se mantengan las expectativas de una colocación sindicada presionarán al alza el precio todo lo que puedan para tratar de obtener la mejor rentabilidad posible. De momento, el 4% queda demasiado lejos, aunque se acarició con las yemas de los dedos hace bien poco tiempo. A ver si se resuelve la colocación y se relaja un poco todo.
¿Y el resto? Pues por el norte las cosas fueron un poco mejor, sobre todo en el Dax y en el FTSE. Parece mentira la fe que tienen en que finalmente se impondrán los estímulos en Europa. Mucho me temo que cuando lleguen sea demasiado tarde, pero el mercado se ha empeñado en creer que se está aún a tiempo…
Al cierre, el Dax avanzó un 0,71% el FTSE un 0,82%, el CAC un 0,54% y el Ibex un 0,20%. Seguimos siendo el hermano pobre, pero permitánme que termine con un gráfico. Es «Bolsa-ficción», pero ya se lo enseñé hace unos días y parece que se va cumpliendo:
La clave está en los 8.670 puntos. Crucemos los dedos

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