.- Baja consideración de los empresarios españoles hacia la investigación, desarrollo tecnológico e innovación como elemento esencial para la competitividad.
.- Papel insuficiente de las políticas de apoyo a la investigación, desarrollo tecnológico e innovación en las actuaciones prioritarias de las administraciones públicas.
.- Desajuste entre la oferta tecnológica de los centros tecnológicos y las necesidades de la empresa.
.- Las compras públicas de las administraciones no utilizan su potencial para impulsar el desarrollo tecnológico.
.- Insuficiente formación y capacitación en el uso de las nuevas tecnologías en las empresas.
.- La transferencia de tecnología de las universidades y centros públicos de investigación a las empresas se ve perjudicada por las limitaciones del ordenamiento administrativo.
.- Falta de cultura en los mercados financieros españoles para la financiación de la innovación.
.- La demanda nacional no actúa suficientemente como elemento tractor de la innovación.
.- La I+D de las universidades y de los centros públicos de investigación no está suficientemente orientada hacia las necesidades tecnológicas de las empresas.
.- Proliferación de parques científicos y tecnológicos sin tener en cuenta su idoneidad como instrumentos de innovación.
.- Escasa dedicación de recursos financieros y humanos para la innovación en las empresas.
.- Escasa cultura de colaboración de las empresas entre sí y entre éstas y los centros de investigación.
.- Las políticas de investigación, desarrollo tecnológico e innovación fomentan más la mejora de la capacidad de investigación de los centros públicos que el desarrollo tecnológico.
.- Las empresas no incorporan tantos tecnólogos (titulados que hayan participado en proyectos tecnológicos españoles o europeos) como otros países europeos.
.- Escaso conocimiento y falta de valoración por las empresas de los servicios de las oficinas de transferencia de tecnología (OTRI).
.- El potencial científico y tecnológico del sistema público de I+D no es aprovechado suficientemente por las empresas españolas.
.- Insuficiente coordinación entre las actuaciones promovidas desde las distintas administraciones.
.- Falta de cooperación entre las pymes para promover proyectos y actuaciones a favor de la innovación.
.- Inadaptación del sistema de patentes y de la protección jurídica de los resultados de la investigación para un desarrollo innovador de la empresa.
.- Escasez de financiación pública para el desarrollo de tecnologías emergentes.
.- Escasa promoción pública de grandes proyectos multidisciplinares, con participación de empresas, universidades y otros centros públicos de investigación.
.- Desajuste entre la formación y la capacitación recibida en el sistema educativo y las necesidades de las empresas para innovar.
.- Exceso de burocracia en el procedimiento para obtener ayudas públicas para el desarrollo de proyectos innovadores en las empresas.
.- Dificultades en la aplicación de las ayudas fiscales a la innovación.
Más información
.- Descargar en PDF el Informe Cotec 2013
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