Se impone la prudencia

22/07/2013

Miguel Larrañaga. En los mercados europeos se impone la prudencia. Aunque a primera hora de la mañana pareció que había fuerzas para intentar la escalada, lo cierto es que el Dax se desinfló y los demás prefirieron no forzar.

Lo más curioso de la actual situación es que en Europa casi nadie confía en las propias fuerzas, pero tampoco se habla ya de otra cosa que no sea tendencia alcista. Incluso los más agoreros se han rendido a la evidencia de que mientras Wall Street siga mostrando esta fuerza, Europa se esmerará por seguir sus pasos con mayor o menor acierto, pero difícilmente va a hacer lo contrario de lo que se hace al otro lado del Atlántico.

Y eso era lo que parecía después de conocerse los buenos resultados de UBS y Philips, que pusieron la guinda matinal a una sesión de la que se esperaba bastante, pero el empuje de estas buenas noticias no fue suficiente y las cosas volvieron lentamente a su cauce. Tanto volvieron que al final todos dieron por buenos los cierres, moderados en todos los casos y se aprestaron a intentarlo de nuevo mañana si los americanos siguen dando esas muestras de fortaleza.

En cualquier caso, las cosas están pendientes de unos cuantos hilos. Ahora parece que Portugal entra en una fase menos crítica de su crisis política interna y que va a ser posible salir del atolladero, pero cualquier resquicio de nuevas tensiones entre los aliados de gobierno puede ser un mazazo para los débiles mercados europeos.

Y esa es una de las amenazas conocidas, pero seguro que entre bambalinas existen otras mucho menos evidentes y que en cualquier momento pueden ganar notoriedad y, sobre todo, hacer que el mercado expresa de nuevo su escasez de confianza. Porque, no nos engañemos, lo que hace Europa en estos momentos es ir a rebufo de lo que hacen los americanos. Confianza propia, casi ninguna.

En realidad, es que no hay motivos para tener demasiada confianza en la Vieja Europa, más allá de lo que Draghi pueda decir un día sí y otro también. Todo ello sin olvidar que muchas de las cosas que el jefe del BCE dice son sometidas al tamiz de lo que Alemania desea o de la propia constitución alemana, lo que hace que las palabras de Draghi tengan efecto un día, dos a lo sumo, y luego queden diluidas si no hay un respaldo alemán expreso. Y lo cierto es que pocas veces lo hay, por no decir ninguna.

Al cierre, el Dax perdió un 0,01% y el FTSE un 0,11%, en tanto que el CAC avanzó un 0,37% y el Ibex un 0,29%. Con los dos grandes mercados en negativo, aunque sea por poco, nada se puede esperar.

¿Te ha parecido interesante?

(+2 puntos, 2 votos)

Cargando...

Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.