Nos hacen controles, nos vigilan con cámaras y recaudan y recaudan pero se olvidan que hay profesiones que no pueden permitirse ni un nanosegundo de error. «Somos humanos,somos humanos» «Descarrilé qué le voy hacer» que es lo que gritaba el conductor ileso del Alvia Madrid-Ferrol, no es una excusa para ir a previsiblemente a 190 por hora en una curva cerrada con 13 vagones repletos de pasajeros. No, a un humano le da un ictus, un ataque cardiáco o una lipotimia, pero no rebasa 110 km el tope de velocidad permitido. No.
Van por 76 el goteo de muertos en el descarrilamiento, pero la cifra puede subir entre los 218 viajeros del tren accidentado a pocos metros de llegar a la estación de Santiago de Compostela, donde casi todo el pasaje tenía previsto bajar. Hoy es el día grande de Galicia, el día del Apostol Santiago, no habrá fuegos artificiales, ni fiesta, ni pregones. Es día de duelo en todo el país y en especial en tierras galegas.
Mi amigo, el periodista gallego Enrique Beotas, no podrá ver cómo termina su master su hija, ni conocerá a sus nietos, ni rebuscará en el baúl de las músicas esas canciones con las que siempre acertaba, ni con el libro dedicado que estabas esperando. Tenía la capacidad de las meigas de leerte el pensamiento y las intenciones. Le conocí cuando él era persona de confianza de Manuel Fraga y trabajaba en la antigua Alianza Popular, uno de mis muchos trabajos que acumula mi CV fué escribir en el periódico que publicaba ese partido. Allí le conocí. Era el primero que le enviaba unos ramos preciosos por cada cumpleaños a mi hija. Ella los esperaba siempre y presumia delante de sus amigas. Luego, él tuvo por fin a su hija y eso superó todo lo imaginable, la amaba. Fue confidente y expendedor de maravillosos consejos. Y también se le ocurrían cosas geniales como editar un libro sobre las puertas de Madrid o premiar a los abuelos.
Me ayudo en mi crisis con Ágatha Ruiz de la Prada y también me pidió, ahora que ya no está con nosotros puedo contarlo, que le diera una cinta grabada con una entrevista que le hice a Alberto Ruiz Gallardón, para la revista Telva, en la que, el entonces Secretario General del partido, me decía que su meta en la política era llegar a lo más alto y eso era ser Presidente del Gobierno. Cuando se lo conté a Beotas, me pidió, por favor, que le entregara la cinta con la entrevista porque eso podría comprometer la carrera de Ruíz Gallardón. Así lo hice porque antes que «jefe» Beotas era amigo y yo por un amigo, me quedo sin exclusivas como ahora me he quedado sin una persona que, aunque no nos vieramos, sabía que estaba. «Tenemos que quedar los cuatro con las niñas». «Busca un hueco para vernos»……esas citas que siempre se aplazan,cómo pesan un día como hoy.
No hay «somos humanos», no hay «por los pelos», no hay «me despisté», cuando se lleva un convoy con 218 personas.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.