Buena parte de la retirada de los estímulos o, mejor dicho, de la rapidez con que se retiren depende, por propia voluntad de la Fed, de los datos de empleo, así que no es un capricho que todo el mundo esté quieto antes de que se conozca.
En este contexto y con el cada vez mayor convencimiento de que Obama tendrá que envainarse la mayor parte de sus amenazas hacia Siria ante la falta de apoyo europeo, la jornada fue de movimiento estrecho y precaución por arrobas.
¿Qué puede pasar mañana? Yo tengo para mí por cierto que pase lo que pase se lo van a tomar a mal, al menos en una primera lectura. Si el dato es bueno, porque entonces se hablará de que los estímulos van a ser retirados con más rapidez que con la que desaparece un pastel a la puerta de un colegio. Y si el dato es malo, porque es tarde para el «cuanto peor mejor» y se supondrá que la retirada de estímulos va a seguir su curso.
Porque lo único que está claro es que no hay vuelta atrás y la Fed antes o después va a dejar de inyectar los 85.000 millones de dólares mensuales de rigor. La diatriba se sitúa entre los que hablan de ya mismo y los que prefieren hablar de final de año. Y la Fed, como cabía esperar, calladita.
Por todo esto, la sesión de hoy solo puede ser considerada como una jornada de transición y lo bueno comenzará realmente a partir de mañana. Pero como será viernes, que ya casi lo dejamos para el lunes. Y luego que si tal y que si cual y que si la abuela fuma… Vamos, que puede pasar cualquier cosa. Como casi todos los días, pero ahora con razón.
Al cierre, el Dow Jones avanzó un 0,04%, el S&P 500 un 0,12% y el Nasdaq Composite un 0,27%. Quedamos con todo pendiente del dato de empleo.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.