Que Madrid haya decidido tirar la toalla y no volverse a presentar como candidata a los siguientes Juegos de Verano de 2024 ha dado alas al proyecto Barcelona-Pirineos, lanzado en su día por el alcalde socialista, Jordi Hereu, y congelado por las aspiraciones de la capital española. Con la victoria de Tokio sobre Madrid y en el marco de un ambiente enrarecido por las declaraciones del actual alcalde barcelonés, el convergente Xavier Trias, en el sentido de que sólo Barcelona podía haberle plantado cara a la capital japonesa gracias a su marca internacional; la Ciudad Condal debe deshojar rápidamente la margarita de su candidatura, porque a mediados de noviembre debería presentarla al COI su candidatura, previo respaldo del COE y del Gobierno español, al que le asigna sufragar unos 2.000 millones de euros, principalmente en obras de infraestructura ferroviaria y viaria para mejorar los accesos al Pirineo.
La competencia por la sede será difícil, ya que Oslo (Noruega) y Múnich (Alemania) también quieren los Juegos de Invierno de 2022 y cuentan con el aval de su población, además de un proyecto muy sólido. La ciudad alemana preguntará a sus habitantes en un referéndum si quieren la cita, aunque Berlín podría finalmente ser la candidata teutona. Oslo ya consultó a su población y recibió un respaldo mayoritario. Aunque la lógica olímpica señala que los Juegos de Invierno de 2022 toca en Europa tras los que se celebrarán el año que viene en la ciudad rusa de Sochi y en 2018 en la asiática de Pyeongchang, Corea del Sur; Barcelona no sólo debería enfrentarse a dos rivales europeas muy sólidas, sino que previamente debería contar con el nítido apoyo del Comité Olímpico Español (COE), el Gobierno, la Generalitat, las Diputaciones y los municipios del Pirineo implicados.
Además del tiempo y de recabar el apoyo del Gobierno y de las instituciones españolas cuando tan reciente es el fracaso de Madrid, el principal escollo es que la candidatura de Barcelona aspira que el Estado cubra más de la mitad de las inversiones necesarias en unos Juegos de Invierno presupuestados en 3.262 millones de euros. Al margen de ser la primera ciudad del mundo que acogiera unos Juegos de verano y de invierno, el proyecto de Barcelona planea que la Villa Olímpica urbana se sitúe en la Zona Franca, el área industrial de Barcelona, además de prever otra en el Pirineo, posiblemente en Puigcerdà. Pero para acortar el acceso de Barcelona a las pistas de esquí y viceversa, el objetivo del proyecto es recortar la duración de la conexión ferroviaria con las zonas de alta montaña de las tres horas actuales a dos como mínimo. Un extremo que requiere desdoblar la vía de Barcelona a Puigerdà, además de mejorar los accesos a la Cerdanya, con un coste superior a los 2.000 millones de euros que debería sufragar el Estado.
Por su parte, el Barça pondría el nuevo Palau Blaugrana de hielo al servicio de la candidatura olímpica, con una inversión de 170 millones, ya que el resto de instalaciones olímpicas de 1992 se adaptarían para acoger los Juegos de Invierno. Por ejemplo, el borrador de la candidatura, elaborado por el ex concejal barcelonés y ex organizador de los Juegos de 1992, Enric Truñó, señala que el Palau Sant Jordi acogería patinaje y el Estadio Olímpico de Montjuïc las ceremonias de inauguración y clausura, entre otras instalaciones.
El espíritu de la candidatura es poner la marca Barcelona al servicio del desarrollo del Pirineo, donde se realizarían las competiciones de nieve. El presupuesto de organización de los Juegos se cifra en 1.204 millones, a los que habría que sumar otros 2.058 no financiados por el comité organizador y en los que habría que incluir las mejoras en transporte (carreteras y trenes) y la construcción de las villas olímpicas de la capital catalana y Alp (Cerdanya), que saldrían por unos 296 millones de euros. Esta partida se repartiría entre el Estado (57% del total), Generalitat (20%), patrocinadores (20%) y Ayuntamiento de Barcelona (3%).
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.