Nunca, en los 22 meses que lleva Rajoy había convocado en el Palacio de la Moncloa una reunión de estas características como la de éste lunes con la cúpula del Partido Popular. Y ha tenido que ser ahora, acosado por el «caso Bárcenas», con el problema catalán sobre la mesa y ante las dificultades para que cale en la población el mensaje positivo que quiere trasladar sobre la incipiente recuperación, cuando haya decidido realizar ese encuentro.
Todo ello, además, cuando se va a entrar en un año electoral -comicios europeos en 2014- para los que el PP se encuentra en este momento según las últimas encuestas en una fase de retroceso y pendiente de la posibilidad de recibir un duro voto de castigo por su política en estos dos años que ha llevado la cifra de paro a niveles récord y a una velocidad solo comparable a la de sus incumplimientos electorales.
En este sentido el desgaste del PP es tan grande que ni siquiera a efectos electorales pueda ser contrarrestado por los primeros indicadores de que la recesión puede empezar a quedar atrás.
Este es el temor en el Gobierno y el Partido Popular y quizá por ello el vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, reconoció al término de la reunión de Moncloa que los datos económicos que comienzan a poner de manifiesto la salida de la crisis han centrado el encuentro del Comité de Dirección de los populares. Todo ello sin olvidar el desafío nacionalista en Cataluña.
De Aznar a Rajoy
Casualidad o no la reunión ha recordado a los famosos «maitines», nombre con el que se conocía la reunión que tenía cada lunes Aznar cuando era presidente del Gobierno con los principales dirigentes del PP para elaborar la estrategia política de la semana.
En cualquier caso la reunión de este lunes ha podido ser incluso un caso excepcional ya que, a preguntas de los periodistas, Floriano solo dijo que estos encuentros se harán «cuantas veces» el presidente del Gobierno y del PP «estime por conveniente». Una respuesta que es como no decir nada.
No obstante Floriano añadió que Mariano Rajoy entendió que él debía presidir la reunión del comité de dirección del PP en este momento de «especial trascendencia» en el que se atisba la salida de la crisis.
De todas maneras y al margen de que haya más reuniones o no, a la de este lunes, que duró más de dos horas, asistieron la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; los tres vicesecretarios, Carlos Floriano (Organización), Javier Arenas (Política Autonómica y Local), y Esteban González Pons (Estudios y Programas); así como los tres portavoces parlamentarios, Alfonso Alonso (Congreso), José Manuel Barreiro (Senado) y Jaime Mayor Oreja (Parlamento europeo).
Los presupuestos de la «recuperación»
Según el vicesecretario general de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, encargado de dar la información oficial de la reunión, “nuestro país era candidato a ser intervenido y la financiación era muy cara. Afortunadamente, a partir de una acción de gobierno muy decidida, con reformas y control del gasto público, hemos sido capaces de superar esa situación y ser un país en el que se pueda confiar”.
Floriano recordó además, que el 30 de septiembre llegarán al Congreso unos PGE que serán “los Presupuestos de la recuperación” y que el PP seguirá centrándose en la explicación de las reformas que seguirá acometiendo el Gobierno como las pensiones, la reforma de las administraciones públicas o la futura reforma fiscal que se presentará en el primer trimestre del año que viene.
Todo ello después de que el presidente del Gobierno insistiera en la reunión en que la acción decidida del Ejecutivo, apostando por las reformas, ha permitido superar la situación de hace un año y trasladar a los inversores señales clarísimas de que España es un país en el que «se puede confiar». «Las reformas tomadas en estos dos años lo que han hecho es afianzar la confianza de todo el mundo en nuestro país», afirmó.
Piden responsabilidad a Artur Mas
En cuanto a Cataluña, Rajoy reiteró su posición y la del PP: «Defensa de la Constitución, mantenimiento y cumplimiento de la ley y exigencia del cumplimiento de la misma, así como diálogo abierto», dijo Floriano, que apostó por un «diálogo sin descanso» pero en el marco de la ley y de la Carta Magna.
En este punto, Floriano indicó que al Gobierno y al PP les gustaría que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, estuviese centrado en resolver «los problemas de los catalanes», que, a su juicio, pasan por salir de la crisis y acabar con el «desempleo». «Hacemos un llamamiento para que desde la Generalitat se centre en la solución de ese problema y en sacar los presupuestos adelante»,añadió.
Floriano también recordó que todos los dirigentes están ahora dedicados a poner en marcha los Presupuestos para el próximo año porque son los que deben abordar las políticas que nos hagan superar la crisis.
Por eso “hacemos un llamamiento -dijo- a la responsabilidad de la Generalitat y a la de su presidente para que se ocupen del principal problema que tiene que abordar hoy un gobernante: sacar los PGE adelante”.
“Nuestro país tiene que estar centrado -añadió- en sacar a los españoles de la crisis, en que nuestra economía sea más competitiva y en garantizar las pensiones y no en abrir frentes sin saber si quiera dónde se quiere ir”.
Carlos Floriano afirmó también que, además, que “todo el mundo entiende que estamos mejor juntos que separados y que a todos los catalanes les va mejor con España que fuera de ella”.
«Ni de Bárcenas ni del Faisán»
De lo que no se habló en la reunión es del «caso Bárcenas», según el «número tres» de PP. «No hemos hablado ni de Bárcenas ni del Faisán, de ninguno de los asuntos que más inquietan a Rubalcaba. Hemos hablado de sacar a España y los españoles de la crisis y seguir trabajando en esa dirección», dijo Carlos Floriano
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