La manifestación convocada en Barcelona el sábado 12 de octubre por la plataforma «Som Catalunya, somos España» ha agriado el debate político catalán. Tanto los convocantes como el PP y Ciutadans, los dos partidos que apoyan defender la españolidad de Cataluña, están convencidos de que la asistencia a la concentración convocada al mediodía en la plaza Cataluña de Barcelona será masiva. «La gente que defiende la unidad de España ha perdido el miedo y tenemos la sensación de que acudirán más personas que el año pasado», explica el escritor Javier Montilla, portavoz de este movimiento.
El detonante del enfrentamiento ha sido la intervención del diputado David Fernández (CUP) en el Parlament, al recordar tanto a PP como a Ciudadans (C’s) que el 12 de octubre se manifestarían en Barcelona junto con los “xenófobos de Plataforma per Catalunya, los neonazis de Tramuntana y Falange Española”. El diputado Jordi Cañas (C’s) pidió la palabra por alusiones, pero en lugar de referirse a la moción para condenar el franquismo, habló del 12-O y dijo que no aceptaría “lecciones de democracia de los que se manifestaron junto al comando Barcelona” de ETA.
De Gispert le cortó el micro, pero Cañas siguió hablando al grito de “intoxicación”. Los diputados del PP le aplaudieron puestos en pie y la presidenta les llamó al orden y les espetó: “no tienen vergüenza de hacer lo que están haciendo”. La actuación de la presidenta del Parlament de Cataluña motivó que los diputados de Ciutadans abandonaron la cámara y segundos después les siguieron los del PP, mientras la presidenta les decía: “marchen, marchen”.
Ficha para una banca catalana
El Parlamento ha aprobado, con los votos de CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA y la CUP y el rechazo de PP y C’s, elaborar una ley para pedir al Congreso una modificación de la ley estatal que permita a la Generalitat convertir el Instituto Catalán de Finanzas (ICF) en una banca pública catalana. ERC argumenta que el objetivo es cambiar la naturaleza jurídica del ICF para adaptarla a la realidad europea, y ha asegurado que esta transformación busca mejorar el acceso al crédito de las empresas.
La proposición de ley quiere que el ICF tenga «ficha bancaria» y se le equipare así a otras entidades de crédito que operan en el mercado financiero como los bancos, las cajas de ahorro, las cooperativas de crédito y el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Aunque ERC dice que no persigue con esta iniciativa crear el «banco central» de una Cataluña independiente, la iniciativa no ha convencido el PP. El diputado José Antonio Coto ha asegurado que esta propuesta de ERC «es el primer paso para la salida de Cataluña del euro y de la zona euro», y demuestra la voluntad de politizar la banca. Jordi Cañas (C’s) también ha considerado que tras la «apariencia» de querer una banca pública está el verdadero objetivo de construir un banco central para dar un paso más en la secesión. Ahora esta proposición de ley continuará tramitándose en comisión, después volverá al pleno catalán para hacerse el debate y la votación final, y después se trasladará definitivamente al Congreso.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.