El director financiero del BBVA, Manuel González Cid, se ha esforzado ante los analistas en circunscribir la reducción de la participación en el Citi chino del 15% al 9,9% como una ayuda para cumplir anticipadamente con los requisitos de capital que irá imponiendo progresivamente Basilea III hasta el año 2016. Con la operación china, el BBVA tendrá una ratio de solvencia «próxima al 9%». Muy cerca del 10% que se exigirá a los bancos comerciales en 2015 y 2016.
Pero los analistas interpretan que la reducción en Citic abre la puerta a movimientos similares del BBVA en el banco turco Garanti (25%) y en Telefónica (5%), para evitar las penalizaciones, en forma de mayores consumos de capital, que Basilea III impone a las participaciones.
Manuel González Cid se limita a repetir que el BBVA está “cómodo” con esas participaciones, y que no ha tomado decisión alguna de reducción de su presencia en estas entidades. No obstante, reconoce que va a tener mucho que ver en esta cuestión cómo se resuelva el asunto de los activos fiscales diferidos y si la solución reduce las exigencias de capital para los bancos.
La venta del 5,1% de Citic al grupo chino propietario del 65% de la entidad supone para el BBVA ingresar 944 millones de euros, con unas minusvalías contables de 120 millones, a las que hay que sumar el impacto negativo en los beneficios del grupo de 2.300 millones, y que deja de percibir los 130 millones en dividendos por la participación que vende. Pero lo importante es que tendrá un efecto positivo sobre el capital de 2.400 millones, que se traducen en 72 puntos básicos más de ratio de solvencia.
El BBVA mantendrá el 9,9% de Citic, con el tratamiento contable de “participación financiera no significativa y disponible para la venta”. China sigue siendo un mercado estratégico, que Manuel González Cid pone al mismo nivel que América Latina. El grupo español continuará trabajando con el Citic, pero ya sin régimen de exclusividad, lo que abre la puerta a nuevas alianzas en el país. Además, el BBVA abrirá próximamente una sucursal en China
El director financiero del BBVA también ha querido dejar muy claro que esta operación no tendrá impacto alguno en el dividendo, que será fijado por el consejo de administración “en función del comportamiento del ejercicio”. El BBVA había anunciado en abril su intención de volver al dividendo totalmente en efectivo en 2014. Pero el Banco de España ha recomendado a los bancos españoles que en ningún caso el dividendo en efectivo suponga más de 25% de sus beneficios, y que se diera preferencia a la remuneración al accionista con títulos.
Elevado consumo de capital
El lunes 14 de octubre, Credit Suisse hacía público un informe en el que adelantaba ese movimiento del BBVA en el Citic. El banco de inversión suizo advertía del elevado consumo de capital que le suponía al BBVA la participación del 15% en el banco chino, y lo cifraba en un punto porcentual (100 puntos básicos). “Pensamos que BBVA podría elevar sus ratios de capital regulatorios con la venta total o parcial de su participación” en el Citic.
Credit Suisse proponía al BBVA tres escenarios: vender el 5,1%; declarar el 9,9% restante como participación estratégica o no; o deshacerse del 15%. El banco suizo considera que la mejor opción es mantener la participación en el banco chino por debajo del 10% y declararla como estratégica. Esto es lo que hizo CaixaBank con el Erste Bank austriaco y con el mexicano Inbursa.
El BBVA ha hecho caso a Credit Suisse, ha vendido el 5,1%, dejando la presencia en el Citic por debajo del 10%. Pero ha declarado el 9,9% que le queda como participación no estratégica, para maximizar la generación de capital a corto plazo, aunque “a costa de pérdidas mayores a largo”, precisan los analistas del banco de inversión.
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