Las zonas de resistencia tienen esta característica principal. Se entabla una lucha entre quienes sueltan el papel en cuanto se toca la zona y quienes aprovechan para comprar en cuanto ven que empieza a caer, convencidos de que se superará la resistencia.
El problema es que solo uno de los dos grupos va a terminar sonriendo. Quienes venden ahora sonreirán si finalmente el mercado cae y pensarán aquello de ‘vendí en máximos‘. Y quienes compran al mínimo retroceso sonreirán si sale disparado al alza y diran aquello de ‘ya lo dije yo’.
Es una característica especial la del inversor ésta que sólo le permite sonreír si el tiempo ‘le da la razón’. Venden un valor y lo siguen durante meses para demostrarse si estaban o no en lo cierto. Todo sería mucho más fácil si fuéramos capaces de decir ‘esto es lo que me propuse ganar’, cerráramos la posición y no volviéramos a acordarnos del valor en cuestión. De esa forma, los dos grupos sonreirían, pero…
En fin, volveremos al asunto. El caso es que en cuanto el Dow ha vuelto a superar la barrera de los 16.000 puntos, las ventas han vuelto a aparecer y han hecho todo lo posible por tumbar al índice. Pero en los alrededores de los 15.950 puntos ha vuelto a aparecer dinero comprador, estableciendo la primera zona de lucha. Hoy la ha salvado, pero se me antoja que vamos a tener más luchas y posiblemente más zonas si esto no sale al alza disparado en menos de lo que canta un gallo.
¿Bajista? se preguntarán. No, en absoluto. Mi idea de medio plazo sigue siendo alcista, pero eso no quita que sea posible una corrección de cierto calado en los índices americanos. Es más, algunos respirarían aliviados si se relajaran algo los precios, para volver a entrar o entrar por primera vez algo más abajo de la zona de máximos.
Ya saben mi opiniòn. Todo depende del ‘sesgo’ que tome casi a diario la opinión de los expertos respecto a los estímulos. Mientras haya estímulos en vigor, es difícil que alguno de los grandes apueste contra la Fed. Es más, yo aconsejo encarecidamente no ir contra la Fed. Al fin y al cabo, quien tiene la sartén por el mango.
Tanto es así, que incluso cuando al mercado lo asaltan las dudas, el movimiento a la baja en el cierre queda reducido a niveles tan mínimos que no parece siquiera que los índices quieran comenzar una corrección.
Al cierre, el Dow Jones bajó un 0,06%, el S&P 500 un 0,20% y el Nasdaq Composite un 0,44%. Como ven, tampoco quiere irse abajo.
Aviso Legal
Esta es la opinión de los internautas, no de diarioabierto.es
No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
Su direcciónn de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.